Como muchos suponen por ahí, “nadie dijo que sería fácil”. Pero hoy, Arkanot convence y demuestra que con valor, constancia y mucha preparación los proyectos pueden llegar a donde alguien menos se imagina. Es la primera vez que una agrupación de rock nacida en el Huila, sur de Colombia, obtiene una posibilidad de representación en Festivales de este nivel. Hoy, la vigésima versión de Rock Al Parque, recientemente considerado el tercer festival más importante en el mundo, propone cambios, sugerencias y oportunidades. Una ventana a lo mejor del rock nacional e internacional en una industria musical que ha mutado con el paso de los tiempos.

Para esta oportunidad, la curaduría del Festival quiso reunir lo más representativo del género. Aquellas bandas que por su trayectoria han escrito la historia del rock colombiano. Aterciopelados, I.R.A, La Derecha, Neurosis, entre otras, retumbarán nuevamente en la Plaza Simón Bolívar de Bogotá.

 

Chucky García, quien este año propuso el cartel para la presente edición del Festival, hace mención en su más reciente artículo para la Revista Shock, de los 20 momentos más importantes del Rock Latinoamericano. Una mirada concisa desde 1994 que hace énfasis, a su vez, en las más notorias mutaciones del Festival Rock Al Parque y el significado para la audiencia y el público rockero nacional e internacional. (Ver entrevista completa de Revista Bombea)

Así como muchos se gozaron las 19 versiones anteriores a las 20 primaveras de esta fiesta rockera que empezará mañana, los saltibajos, aciertos y dudas nunca se han hecho esperar. El ex guitarrista de la banda Arkanot y actual trompetista y guitarrista de la agrupación neivana de electro rock Binarius Buxus, Juan Guillermo Soto, reconoce pequeños detalles que han hilado la evolución, no sólo de Rock Al Parque, sino de la música y la industria musical en sí misma. “Antes no había internet, por ejemplo. Poca gente se enteraba de este tipo de espacios y las bandas locales no tenían mucha representatividad en esos espacios. Con el paso del tiempo las cosas cambiaron, porque con las nuevas tecnologías, las posibilidades se han agrandado”.

Álvaro González Villamarín, locutor de la emisora Señal Radionica, músico y periodista cultural colombiano, reconoce aspectos notorios que han ido modelando el camino del rock en Colombia y por ende, el de Rock Al Parque. “Cuando Rock Al Parque nació todavía existían los acetatos y cd’s. Aún no había consumo de la música digital y el Rock no era considerado todavía una cultura en nuestro país. Hoy ya somos parte de lo que es el paisaje sonoro. O sea, el rock es tan válido como el vallenato, reggaetón, que son los géneros actuales y que están de moda. Hace 20 años no lo era”.

Así mismo, la llegada de nuevos festivales privados sin el carácter gratuito que tiene Rock Al Parque, trajo nuevos conceptos con diferentes esquemas, dinámicas y ejercicios de lo que es un Festival. Aun así, Rock Al Parque sobrevive a pesar de.

Fotografía: malulapinzon.blogspot.com

 

El traspaso de fronteras locales a las nacionales

Creer que Rock al Parque es el único espacio en el país donde una banda local triunfaría puede ser cierto en una periferia donde la escena del rock crece a pasos lentos. “Del lugar de origen no siempre depende que una banda triunfe”, afirma Juan Guillermo. También, creer en la labor musical que una banda realiza, la constancia y fidelidad a un proyecto de vida enmarcado en la música, tiene mucho que ver con la idea de trascender fronteras. “Rock al Parque no puede ser el único espacio para mostrar bandas nacionales. No hay que depender de un festival gratuito para darse a conocer o creer que se llegó a un relativo éxito”, manifiesta Álvaro.

Espacios abiertos y alternativos en grandes ciudades como Cali, Medellín, Manizales, Bogotá, entre otros, son hoy, gracias a las cercanías generadas por las nuevas tecnologías y la difusión de la información, posibilidades que tienen agrupaciones musicales para resaltar su trabajo. La procedencia nunca puede ser un límite.

Algunos de los movimientos de rock más interesantes en la historia han emergido de zonas periféricas y marginadas. Manchester en el Reino Unido, Monterrey en México, son algunos ejemplos por citar. Para Álvaro, “los escenarios de la periferia son los que tienen condiciones culturales más adversas. A veces esa zona de confort que hay en las grandes capitales no le permite a las bandas ser más arriesgadas desde las perspectivas sonoras”.

Sin duda, Rock Al Parque se ha consolidado como una apuesta hacia el desarrollo de un género musical que le ha traído a sus fieles seguidores más que alegrías. Y este año, con motivo de sus 20 años, la capital del país le subirá el volumen a los parlantes para que el Rock retumbe y no deje de sonar jamás. Por lo demás, de las periferias también nace el buen rock y Arkanot es una prueba de ello.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Fotografía tomada de: Facebook/Arkanot