Por: Juan Carlos Acebedo, profesor de la Universidad Surcolombiana.
Cuando conocimos a Jacqueline García a finales de los años 90, nos enteramos de que era bogotana, había estudiado comunicación social en la Universidad de La Sabana y llegó al Huila para realizar su práctica profesional con el programa para los reinsertados del gobierno nacional. Era menudita y de baja estatura- como lo sigue siendo ahora- , le gustaba vestir con sandalias y con faldas de tela hindú que le llegaban hasta los tobillos, lo cual era una herencia de sus años de artesana medio hippy y de vendedora de objetos raros y antiguos en el mercado de las pulgas en Bogotá. Se dedicó a estos menesteres cuando finalizó su bachillerato, como una manera de defender su autonomía personal cuando su padre se empeñó – contra su voluntad- en que tenía que estudiar Derecho y no la carrera que ella escogiera libremente.
Cuando se demostró a sí misma que podía ganarse la vida por su propia cuenta, como vendedora de objetos raros y viejos, o como asistente personal de la esposa del Embajador de Italia – un oficio glamuroso que obtuvo justamente por sus múltiples relaciones sociales con clientes del mercado de las pulgas-, se inscribió por su cuenta y riesgo en la carrera de Comunicación Social, buscando forjar su propio destino.
Durante el último año de carrera su primera opción de práctica profesional la habría llevado hasta un apartado municipio chocoano, como parte de un proyecto de gestión cultural orientado a recuperar y vitalizar las expresiones musicales y culturales de las comunidades negras del pacífico colombiano; pero a última hora le notificaron que pese a que ella había liderado la aprobación de ese proyecto de práctica profesional, solo admitirían varones para realizarlo, dizque por razones de seguridad. Entonces, Jacqueline decidió viajar al Huila, una región que entonces no conocía y donde no tenía familiares ni amigos. Se vinculó en calidad de practicante al Programa Presidencial para la Reinserción,para laborar con aquellas personas que se habían incorporado a la vida civil luego de años de permanecer alzadas en armas. Y después de obtener su título profesional se quedó viviendo entre nosotros. Poco tiempo después formó una familia con Andrés Trujillo, un Ingeniero de Petróleos egresado de la Usco con quien tiene dos hijos: Esteban y Gabriela, e inclusive se trajo a vivir a Neiva a Estelita, su adorable mamá, quien ha sido un apoyo esencial en su vida neivana.
Como su experiencia y su pasión por el trabajo de comunicación con las comunidades barriales, escolares y juveniles era tan notable, invitamos a Jacqueline García en 1999 para que orientara la cátedra de comunicación comunitaria en el programa de Comunicación Social y Periodismo, una tarea que encaró con la entrega y la responsabilidad que siempre la han distinguido; no tardó mucho tiempo para vincularse como docente de tiempo completo de la Universidad.
De sus primeros años al frente del Area de Comunicación Comunitaria, quedaron – entre otros frutos- 25 memorias de barrios de Neiva, elaboradas bajo su guía y aliento por decenas de estudiantes del programa, las cuales fueron escritas en el género periodístico de la crónica. Una de ellas, titulada “Un barrio palmás verraco”, escrita por Jorge Falla y otros alumnos de entonces, recuperaba justamente los testimonios de algunos de los primeros pobladores de Las Palmas, y fue recogida en el libro colectivo Neiva, Nave, Novia, junto a 7 memorias barriales y retratos de personajes populares de la ciudad. Este libro de carácter periodístico lo publicó la editorial Universidad Surcolombiana en el año 2001, hace un poco más de una década. Fue el segundo libro que publicó la editorial, la cual se fundó al comenzar el nuevo milenio gracias al impulso decidido del profesor William Fernando Torres, a quien tuve el gusto de acompañar en ese empeño desde mi vinculación a la Universidad en 1997 y hasta el año 2002.
Cuando ese mismo año la profesora Jacqueline se inscribió como alumna de la Maestría en Historia en convenio con la Universidad Nacional de Bogotá, no le fue difícil escoger el que sería su tema de investigación: hacer la historia del barrio Las Palmas, al que estaba ya vinculada de tiempo atrás por múltiples hilos. A esa labor le dedicó varios años de su vida, sin dejar de cumplir sus labores como docente de tiempo completo del programa de Comunicación, ni las de esposa y madre, pues para sorpresa de todos hizo rendir el tiempo de tal manera que pudo afianzar su hogar y poblarlo en ese mismo periodo con dos nuevas personitas, sus hijos Esteban y Gabriela.
Una pregunta para esclarecer y un camino
La autora del libro inició sus pesquisas y búsquedas a partir de plantearse la pregunta por las transformaciones que experimentaron los habitantes del barrio Las Palmas en su vida cotidiana y en sus procesos de identidad, asociadas al proceso de poblamiento y construcción colectiva del barrio, a partir de lo que inicialmente fue una hacienda y una vereda rural de Neiva, y con el correr de los años y de las luchas devino barrio y una parte muy dinámica de la Comuna 10.
Con base en la memoria viva de sus habitantes, en especial de los líderes comunales que encabezaron los procesos de organización y de lucha de los pobladores iniciales y de los que llegaron años después, Jacqueline García se embarcó en una paciente y rigurosa búsqueda de fuentes documentales. Desde los subestimados archivos de la Junta de Acción Comunal del Barrio, que ella misma ayudó a centralizar y a organizar para esta investigación, hasta los mapas y planos del barrio y la comuna que reposan en el Instituto Geográfico Agustín Codazzi, pasando por los archivos del Consejo Municipal de Neiva en su sección de veredas y comunas, los de la Academia Huilense de Historia y la Notaría Primera y los documentos de algunas ONGs como la Fundación Hocol. Asimismo, realizó una minuciosa revisión de los principales diarios huilenses durante el periodo escrutado.
De esta manera, la autora de este libro pudo encarar un trabajo de interpretación histórica sobre el devenir del barrio Las Palmas y las mutaciones socioculturales de sus habitantes, poniendo en tensión las memorias social y colectiva de sus líderes y pobladores, con las evidencias documentales que fue rastreando en los archivos consultados.
Como advierte el profesor Mauricio Archila en el prólogo de este libro:
"Es una auténtica historia desde abajo en la que al menos dos generaciones- una mas rural que llega entre 1970 y 1984 y otra más urbana que se establece entre 1985 y 2000- no solo libran luchas por mejores condiciones de vida, sino por ser reconocidos como ciudadanos dignos de derechos y no solo responsables de deberes. En ese proceso cambiaron sus identidades y formas culturales rurales a unas propias del mundo urbano. (Archila, 2012, p.10)"
La organización del libro
El libro que estamos reseñando, dignamente editado por la Editorial Universidad Surcolombiana en su Colección de Investigación, está organizado en cinco capítulos.
En el primero la autora expone los fundamentos conceptuales y teóricos de la investigación, en especial, las miradas sobre la ciudad y el barrio a partir de diversas disciplinas de las ciencias sociales.
En el segundo capítulo escenifica una serie de tensiones entre los orígenes rurales de sus habitantes y la cultura que es propia de estas comunidades campesinas, de un lado, y las nuevas experiencias y prácticas asociadas al vivir en la ciudad y a la construcción colectiva del barrio, las cuales incidieron en los procesos de identidad de sus pobladores. Asimismo, estudia las divergencias entre los líderes del barrio, la comunidad y la administración pública.
En el tercer capítulo Jacqueline García presenta el papel protagónico que desempeñó la Junta de Acción Comunal en la consolidación del barrio Las Palmas y de la Comuna Diez.
En el cuarto, indaga por el horizonte político de los líderes y de los habitantes del barrio a partir del análisis de sus relaciones con los políticos de la ciudad y de sus concepciones y prácticas con respecto al ámbito de lo político, esto es, de su cultura política. En el capítulo quinto sintetiza las conclusiones principales del conjunto del libro.
Como sostiene el profesor Mauricio Archila, Doctor en Historia, docente titular de la Universidad Nacional e investigador asociado del Cinep:
"Lo que nos narra Jacquelin García Páez en este libro no es una historia cualquiera…. En este caso se trata de un barrio popular en Neiva, Las Palmas, que entre 1970 y 2000, periodo estudiado por la autora, pasó de ser una vereda en los extramuros de la ciudad a un barrio incorporado formalmente a ella como parte de la Comuna 10. Decimos incorporado formalmente, pues hablar de que ha sido realmente integrado a Neiva es discutible. Si bien en esos treinta años sus habitantes lograron legalizar sus terrenos, contar con servicios públicos domiciliarios, vías de acceso y transporte, escuelas, centros de salud y hasta un templo católico, el barrio Las Palmas dista de ser parte integral de la ciudad. No solo no hay cobertura total de esos servicios y la infraestructura vial sigue siendo precaria, sino que en el imaginario de muchos ciudadanos de Neiva, especialmente de sus elites, la Comuna 10 y en concreto Las Palmas siguen siendo un lugar peligroso y “alejado” de la ciudad. (…) Así Las Palmas haga parte hoy del mapa de la ciudad, se le sigue considerando externo a ella o cuando mas ubicado en su periferia.” (Archila, 2012, p.9).
Desde ahora los habitantes del barrio Las Palmas cuentan con “una historia de su poblamiento, de sus luchas por una vida digna y por el reconocimiento como ciudadanos en una sociedad que permanentemente los amenaza con excluirlos” (Archila, 2012, p.9).
La historiografía huilense y neivana se enriquecen con un texto valioso y singular, elaborado con todo el rigor de la disciplina histórica, y con la sensibilidad y el compromiso con lo popular que ha demostrado Jaqueline García a través de su trayectoria profesional y académica. Como vocero del Grupo de Investigación Comunicación, memoria y región, quiero manifestar en nombre de los colegas del grupo que nos sentimos orgullosos de presentar este primer libro de nuestra compañera y amiga. Estamos convencidos de que su aporte a la investigación en historia y en comunicación y cultura, se enriquecerá en los próximos años con nuevos textos académicos y con nuevas y eficaces intervenciones en el ámbito de lo público.
"DE LA VEREDA AL BARRIO: HISTORIA DEL BARRIO LAS PALMAS DE NEIVA, 1970–2000"





Referencias
Archila Neira, Mauricio (2012) Prólogo. En: García Paéz, Jacqueline (2012). De la vereda al barrio: historia del Barrio Las Palmas de Neiva 1970-2000. Neiva: Editorial Universidad Surcolombiana.