“La nueva agenda 2030 supone un avance respecto a los ODM, al pasar a una mirada más holística, participativa, interdisciplinaria y universal, donde el desarrollo debe estar orientado al cierre de brechas estructurales con sostenibilidad ambiental, para lograr mayor igualdad”, ha subrayado la Secretaria Ejecutiva de la CEPAL, Alicia Bárcena, sobre el informe titulado América Latina y el Caribe: una mirada hacia el futuro desde los Objetivos de Desarrollo del Milenio.
Los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible propuestos por la CEPAL
1. Erradicar la pobreza en todas sus formas en todo el mundo
2. Poner fin al hambre, conseguir la seguridad alimentaria y una mejor nutrición, y promover la agricultura sostenible
3. Garantizar una vida saludable y promover el bienestar para todos para todas las edades
4. Garantizar una educación de calidad inclusiva y equitativa, y promover las oportunidades de aprendizaje permanente para todos
5. Alcanzar la igualdad entre los géneros y empoderar a todas las mujeres y niñas
6. Garantizar la disponibilidad y la gestión sostenible del agua y el saneamiento para todos
7. Asegurar el acceso a energías asequibles, fiables, sostenibles y modernas para todos
8. Fomentar el crecimiento económico sostenido, inclusivo y sostenible, el empleo pleno y productivo, y el trabajo decente para todos
9. Desarrollar infraestructuras resilientes, promover la industrialización inclusiva y sostenible, y fomentar la innovación
10. Reducir las desigualdades entre países y dentro de ellos
11. Conseguir que las ciudades y los asentamientos humanos sean inclusivos, seguros, resilientes y sostenibles
12. Garantizar las pautas de consumo y de producción sostenibles
13. Tomar medidas urgentes para combatir el cambio climático y sus efectos (tomando nota de los acuerdos adoptados en el foro de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático)
14. Conservar y utilizar de forma sostenible los océanos, mares y recursos marinos para lograr el desarrollo sostenible
15. Proteger, restaurar y promover la utilización sostenible de los ecosistemas terrestres, gestionar de manera sostenible los bosques, combatir la desertificación y detener y revertir la degradación de la tierra, y frenar la pérdida de diversidad biológica
16. Promover sociedades pacíficas e inclusivas para el desarrollo sostenible, facilitar acceso a la justicia para todos y crear instituciones eficaces, responsables e inclusivas a todos los niveles
17. Fortalecer los medios de ejecución y reavivar la alianza mundial para el desarrollo sostenible
La movilización social como medio para el cambio
El 16 de noviembre del año pasado, durante la Conclusiones de la Cumbre del Clima del Varsovia (COP 19), personas de todo el mundo marcharon para exigir una justicia climática. Bogotá se unió a a la red de ciudades del mundo que el 21 de septiembre de 2015 marcharon para exigirles a sus gobiernos una política con la cual combatir el cambio climático a partir del uso de energías limpias.

La capital del país fue el escenario de dos horas de pitos, pinturas, disfraces, bailes, sonidos de tarros plásticos y toda una amalgama de experiencias pluri-étnicas que se mezclaron para enviar un mensaje a la ciudadanía a cerca de la necesidad de un giro en los hábitos diarios con el objetivo de proteger el medio ambiente y contribuir en la disminución de los impactos del cambio climático.
Fueron cerca de 10.000 marchantes que salieron desde el Centro de Memoria Histórica hasta la plaza Simón Bolívar donde a ritmo de guitarras y las voces de apoyo de los cantantes, finalizó este clamor en defensa de la madre tierra.
Para ello la Alcaldia de Bogotá a través de la Secretaría de Medio Ambiente, en cabeza de la visionaria Susana Muhamad, había previsto el tercer día sin carro. “En el ‘Día sin carro y sin moto’ la ciudad dejó de emitir 13.510 toneladas de Dióxido de Carbono CO2, lo cual sumado a los datos anteriores supone que la calidad del aire se considera aceptable y la contaminación determina un riesgo muy bajo o nulo para la salud”, indicó la funcionaria.
Con el día sin carro los caminantes siguieron su rumbo. Este giro en el ambiente ya está calando en los jóvenes, quienes conscientes de las afectaciones en el ecosistema y la sociedad, asumen una postura vestida de inconformidad frente a la situación ambiental.
William Andrés Cabezas de la Unidad de Bosa, sostiene que “son los cambios abruptos en el clima los que generan enfermedades en la población”, de ahí que haya decidido disfrazarse en este día de río contaminado, “porque nos preocupa la afectación de nuestros afluentes”, agrega el ambientalista.
A modo de consejo, esta cumbre ambiental es un ejemplo que debería tomar la administración de la capital huilense junto a los entes ambientales. La idea es proteger el hábitat de la mano de la ciudadanía, generar procesos medioambientales.

En la marcha desarrollada en la capital del país, no solo se abogó por la protección del medio ambiente, hubo organizaciones que exigieron más inversión en cultura y deporte: “en este evento se le está enseñando a los jóvenes, adultos mayores y niños la necesidad de proteger la tierra, me parece muy bien esta iniciativa de Bogotá Humana y desde el Gobierno Nacional pedimos mayor inversión en cultura para que las juventudes tenga otra opción distinta a la del consumo de sustancias psicoactivas”, expresó Carmen Alicia Vernaza miembro de un grupo dancístico de Tumaco, Nariño.
Al finalizar la marcha en la Plaza de Bolivar, las agrupaciones Doctor Krapula, Aterciopelados, Jorge Drexler y el jamaiquino Bunny Wailer entre otros, avivaron la llama que se prendió en busca de la protección del medio ambiente, ojalá no se extinga y los procesos que defienden el ecosistema sean nutridos con más ciudadanía, en fin los afectados.