“El Niño” es un fenómeno meteorológico y atmosférico que tiene su nodo de origen en las costas pacíficas sudamericanas, específicamente las de Perú y Ecuador. Se reducen las lluvias y hay aumento de sequías. No obstante, los efectos sobrepasan el margen de las costas llegando a desequilibrar notoriamente la dinámica climática en el mundo.
Las últimas alertas predijeron que el Niño no llegaría tan fuerte a Colombia, sin embargo, regiones como el Eje cafetero y la costa caribe han puesto en marcha planes de contingencia. “Un ‘Niño’ débil igual puede producir estragos, además porque su desarrollo y fase de madurez coincidirá con el primer trimestre del 2015, que son meses secos", señaló a medios nacionales Ómar Franco, director del IDEAM.
Según la Oficina de Riesgo de la Alcaldía de Neiva, “las altas temperaturas, incendios forestales y lluvias destruirán bosques y praderas. Habrá disminución considerable en algunas zonas y exceso de lluvia en otras, afectando la disponibilidad normal del agua que es retenida por la vegetación, la que se evapora desde las diferentes superficies, lo que afectará los sistemas de abastecimientos de agua potable, la generación hidroeléctrica, los sistemas de riego para la agricultura, la navegación, entre otros”.
Ante esto, ¿qué medidas deberían tomarse en el Huila y qué espera el departamento con la llegada de éste fenómeno? Suregion.com.co habló con Alfredo Olaya Amaya, Ingeniero Agrícola, investigador, docente y experto en ecosistemas estratégicos, quien clarificó algunos aspectos frente al tema, en relación con el campo y la seguridad alimentaria.

Suregion.com.co: ¿Qué puede esperar el Huila con la llegada del Fenómeno del Niño?
Alfredo Olaya: Hay partes de Colombia donde este fenómeno no es significativo pero en el Huila se siente de manera marcada. En el Huila se presenta con una disminución de las lluvias y aumento de la temperatura generando efectos fuertes sobre la agricultura, la ganadería y las fuentes de agua que surten los acueductos o que abastecen los sistemas de riego. En las partes altas donde hay zonas cafeteras se disminuyen la provisión de café y otros cultivos por la falta de humedad, pues la totalidad de cafetales del departamento no dependen del riego sino de aguas lluvias. Al contrario de la Niña que ablanda la tierra como consecuencia de las lluvias ocasionando derrumbes, con el Niño los deslizamientos no ocurren. En el norte del Huila muchos cultivos se pierden y los campesinos no pueden recuperar la inversión. Con la ganadería se disminuye la producción de leche y carne; y el ganado tiende a morir por falta de alimentos, sequías o algunas enfermedades.
SR: En este sentido, los impactos a la economía son notorios…
A.O: En ambos casos los impactos son negativos, tanto en la producción agrícola como en la producción pecuaria. Por lo tanto se disminuye la rentabilidad de estas actividades ocasionando pérdidas económicas a los dueños de las tierras. En términos económicos las mayores afectaciones se dan en los agro ecosistemas; valles o laderas donde se cultiva.
SR: ¿Qué tipos de ecosistemas en el departamento podrían verse mayormente afectados por este fenómeno?
A.O: El fenómeno del niño ocurre en todo el Huila. Ningún ecosistema está exento de los efectos adversos de este fenómeno. Como el ‘Niño’ y la ‘Niña’ tienen que ver con dos factores hidro-climáticos como la lluvia y las temperaturas, en este caso los más afectados son los ecosistemas acuáticos ya sean quebradas, lagos y lagunas; o los nacimientos, pues se disminuye la producción de agua. Pero de todas formas los terrestres se afectan, porque al disminuir el agua se genera déficit de humedad en el suelo afectando la vegetación.
SR: ¿Qué planes se deberían asumir para hacerle frente a los impactos del ‘Niño’ en el departamento?
A.O: En Colombia el Niño ocurre siempre y vemos que en el planteamiento de soluciones nunca hay una buena preparación. Hay planes que pueden disminuir esos impactos. Por un lado, las alertas e información oportuna a los agricultores para que ellos tomen sus propias medidas. Por ejemplo, en el caso de los ganaderos, pueden estos dividir sus potreros en otros más pequeños para rotar el ganado y que este no destruya todos los pastos. En toda finca para contrarrestar los efectos del niño y en especial con la ganadería, hay que construir reservorios que pueden tener distintos usos como cultivar peces, servir de bebederos del ganado o almacenar agua que ayude a regar los pastos. En el caso de la agricultura los reservorios funcionan para regar los cultivos. Las fincas deben tener estudios de suelos para saber qué terrenos requieren de más agua, donde se pierde y dónde se almacena más. Son prácticas que contribuyen a que el fenómeno se amortigüe o que las pérdidas económicas sean menores.
SR: ¿Desde una Política Pública por qué es necesario un plan de contingencia en el departamento frente al fenómeno del Niño?
A.O: Los municipios desde las alcaldías y el departamento desde la Gobernación, deben colocar en su presupuesto partidas importantes para hacerle frente a estos problemas, no solo en el momento que el fenómeno ocurre sino acciones de tipo preventivo para que los efectos adversos no sean tan desastrosos. No hay que dejar a los campesinos, ganadores o agricultores a la deriva solitaria, pues si ellos pierden el departamento y el país también. Con un ‘Niño’ se pone en riesgo la seguridad alimentaria y más cuando no hay programas de prevención a favor de los campesinos y ganaderos.
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