Por: Carlos Romero Artunduaga

Durante los últmos dos gobiernos la situación de la minería artesanal en Colombia ha sufrido las consecuencias de las políticas de desarrollo a gran escala. La acción de las multinacionales ha significado la peor crisis social para miles de personas en el departamento del Huila y en la ciudad de Neiva.

La estigmatización, la represión y el desplazamiento han sido las armas fundamentales de un gobierno que se ha dirigido a este sector social de la peor manera. O ¿cómo se podría explicar la reacción de un estado que pasando por encima de la dignidad de un pueblo, se empeña en decir que los mineros artesanales son delincuentes, y por el contrario no dice una sola palabra frente a casos de corrupción y delincuencia como el de Interbolsa? O ¿cómo se puede explicar que de los 204 títulos mineros entregados en el Huila durante el año 2010 y que comprometían 70.019 hectáreas de territorio, los mineros artesanales no hayan pisado un solo centímetro para poder trabajar?

Es de allí de donde parte la actual problemática. A mediados del 2013 Colombia evidenció unos de los más grandes paros agrarios en su historia y en el cual los mineros artesanales realizaron una muy fuerte resistencia. Muy seguramente de allí es de donde han salido las nuevas políticas que se quieren implantar a este sector y que los mineros artesanales de la ciudad de Neiva ven como una falta de respeto, una humillación.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

El pasado 27 de Marzo se realizó en la ciudad de Neiva una reunión con delegados del Ministerio de Minas y Energía, con personas del Centro Provincial de Gestión Mineroagroempresarial del alto Nordeste Antioqueño (CPGMAE), que contó con la presencia del delegado de Medio Ambiente de la ciudad de Neiva y con los mineros artesanales. Es pertinente aclarar que es la primera vez que esto sucede en la ciudad.

En el Acta de reunión (ver documento) el Gobierno se comprometió en cinco puntos, lo que representó un intento por hacer presencia en este sector, pero ha generado un gran descontento en los mineros de la ciudad por el alto nivel de ignorancia evidenciado desde el Gobierno frente a la realidad minera del territorio.

 
Los Canalones

Uno de los objetivos fundamentales de la reunión del 7 de marzo era hacer entrega de 11 canalones a los mineros artesanales de la ciudad de Neiva, acción que representaría una gran ayuda por parte del gobierno, pero que terminó por convertirse en una de las problemáticas más relevantes.

El Canalón o cajón es una herramienta indispensable utilizada en la práctica artesanal de extracción del oro para separar, en un primer momento, el oro de la tierra.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Orlando Sánchez, presidente de la Asociación de mineros artesanales del Juncal Huila, ha manifestado su inconformidad frente a estos canalones. (Ver video).

El cajón que han manejado los mineros artesanales del Huila, es de madera y su elaboración no supera los $50.000, cifra que comparada con los $600.000 que cuesta cada canalón que les será supuestamente regalado a los mineros, genera molestia entre las personas que realizan esta práctica, pues creen que ese dinero debería ser destinado a ayudas más significativas. “No pueden venir a enseñarnos cómo manejar un cajón cuando lo hemos hecho toda la vida”, aseguran personas como Javer Alexis Cerquera, minero artesanal desde hace 17 años.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

De concretarse la entrega de los 11 Canalones tendrían que ser compartidos por mínimo 180 mineros, sólo en la ciudad de Neiva. Lo cual si se hacen cuentas, obligaría a realizar grupos de trabajo de 18 personas, situación que para los mineros es imposible.

Realizando el ejercicio de una noche de trabajo en la mina con los supuestos canalones se podría deducir:

– Un canalón por cada 18 personas trabajando en equipo lograrían en el mejor de los casos extraer cinco gramos de oro, situación que no se da con regularidad.

– Cada gramo de oro cuesta $59.000 que multiplicado por los cinco gramos arrojaría un valor de $295.000, y que al ser dividido entre los 18 trabajadores les correspondería una suma de16.000 pesos por la jornada.

$16.000 por noche sería el sueldo que cada minero llevaría a casa para el sustento de su familia, conformada por mínimo cuatro personas.¿Es justo este sueldo?

Y como dato importante, el minero que no sea “legal” no podrá vender esos cinco gramos de oro porque el RUCOM (Registro único de comercializadores) le exige a la hora de vender un carnet que lo certifique.

A 300 metros


 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Otra de las inconformidades que ha suscitado la intervención del Gobierno en este sector, es que estarían obligados a trabajar a 300 metros de la mina donde se realizaría la extracción de oro, es decir que lastimosamente tendrán que rebuscar en la tierra removida por las maquinarias de las multinacionales para obtener los tan preciados cinco gramos de oro.

Pero que ni se les vaya a ocurrir cruzar la línea de los 300 metros porque entonces los empresarios de las multinacionales estarán en el derecho de sacar los perros y llamar a la Policía.

Javer Alexis Cerquera, Vicepresidente de la Junta de Mineros Artesanales del Huila presenta en el siguiente vídeo de una manera muy sentida la exclusión que están viviendo actualmente.

¿Ilegales o artesanales?

En las asociaciones mineras el cargo de presidente o vicepresidente no encierra mayores beneficios económicos. Pero es considerado valioso a la hora de liderar y expresar las ideas de las mayorías, les da organización y legalidad aunque por el momento no sea reconocida.

Aunque la minería se esté desarrollando en Colombia desde mucho antes de la Colonia y a pesar de que los mineros artesanales de Neiva estén organizados hace 4 años, para el Gobierno ellos siguen siendo ilegales mientras no estén inscritos como lo dicta la ley 685 en sus numerales 155 y 156. Sin esto no serán incluidos en los beneficios.

 

 

 

 

 

 

Por una parte, esto podría ser una medida muy benéfica porque se va a reconocer a los mineros legalmente, que sería lo ideal, lo complicado de la situación llega cuando la delegada del Ministerio de Minas y Energías Lina Paola Barrera manifiesta en medio de la reunión del pasado 27 de marzo, que los mineros artesanales de Neiva sólo podrán trabajar en Neiva, y que si se les llegara a sorprender, por ejemplo en el Choco realizando su práctica, nadie va a responder por ellos. ¿Es esto legal? ¿Acaso no existe algo que se llama el derecho al trabajo?

A la presidenta de mineros artesanales de Neiva Cecilia Hermosa, esta medida le parece arbitraría y le suena a la sectorización que realizan las pandillas en los barrios de Colombia, y no es para menos cuando ser legales va a significar para ellos ser esclavos de un territorio.

¿Qué exigen?

Actualmente los mineros artesanales no tienen un lugar donde trabajar y han extendido una serie de peticiones ante el gobierno local esperando ser escuchados y obtener un trato respetable. (Ver vídeo)

¿En el Quimbo están haciendo una Represa o se están llevando el Oro?

En medio de las tantas peticiones que lo mineros tienen, se encuentra una muy importante para los integrantes de la Asociación: territorios adecuados para laborar. ¿Por qué no se les entrega un territorio donde ellos puedan ejercer su práctica tradicional?

Según la Ley esto no se puede hacer así tan folclóricamente con los mineros artesanales, porque ahora existe lo que se llaman los subcontratos que significa básicamente que todo territorio debe tener un representante, eso suena lógico, la cuestión es ¿Cuánto dinero va a necesitar ese representante para poder hacer a ese subcontrato? Porque con $16.000 diarios nadie se imagina que cualquier minero artesanal de la ciudad pueda hacerse a un subcontrato de estos.

Así que, para evitar el complejo trámite y empezar a trabajar con las mejores condiciones, los mineros artesanales de la ciudad de Neiva y el Juncal exigen que se les permita trabajar en la zona donde hoy se está realizando La Central Hidroeléctrica El Quimbo. ¿Por qué no dejarlos, si el daño ambiental ya está hecho y además en esas tierras ya se ha descubierto oro?

El presidente de la Asociación de Mineros del Juncal se refiere a la situación. (Ver video).

 

Al respecto el líder de Asoquimbo Miller Dussán comenta.(Escuchar audio).

 

Por el momento todo es incertidumbre entre la comunidad de mineros artesanales, pero en medio de todo agradecen que el Gobierno se haya aparecido, piden que se les preste más atención y que las ayudas que se les quieren entregar sean realmente necesarias. Ellos quieren ser capacitados en otros tipos de trabajos que les permitan en tiempos de crisis como la actual sostener sus hogares y por eso pretenden reunirse nuevamente para acordar un pliego de peticiones que les permita demostrar cuáles son sus verdaderas necesidades.

 

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