Por: Angélica Riveros
Una obra costumbrista posible por la construcción del argumento actoral que realiza cada individuo en la puesta en escena. Su técnica es la del teatro breve, ese que implica más esfuerzo, una gran esencia, un matiz de ritmo, secuencia y un objeto de miradas. De esa manera, en 15 minutos, se articulan para hacer que todo sea acorde y tenga fuerza ante el público; todo es importante, incluso el silencio, en el momento de captar y mantener la atención.
“Goyeando al Caribe”, según explica Franky Fernández Triviño, director del colectivo teatral de la Universidad Pontificia Bolivariana sede Montería, es una expresión derivada de “Goyo” como popularmente era llamado Guillermo valencia Salgado, uno de los grandes juglares de la región caribe. “El compae Goyo fue un hombre generoso, cuentero, se deleitaba contando historias a los niños, en las fiestas, en los velorios, es la tradición oral de nosotros”, rememora el director.
“El compae Goyo nunca morirá”
(Ver material audiovisual)
Se trata de un homenaje que trasciende del rescate para hacer una valoración cultural. “Cuando plasmamos un ‘erda’ un ‘no joda’ estamos marcando historia a una tradición nuestra. Cada región muestra su identidad cultural, hay términos que ustedes no entienden".
Así como Shakespeare es universal, la agrupación “Espejos Rotos” busca universalizar la identidad cultural del Caribe, representada en cuenteros y dramaturgos.
Audios apartes de la obra en la USCO. (Ver programación Festival Averteatro)
Aquel sabor y picante costeño está presente en la puesta en escena a través del humor, coquetería y el picaresco contacto con el público que muestran una pareja de esposos en su cotidiana y particular manera de vivir. Encarnada por Juan Camilo Mejía, César Herrera, Luisa Fariño y Karol Cienfuego, estudiantes de Universidad Pontificia Bolivariana sede Montería.
