En Colombia el conflicto armado ha cobrado la vida de más de 218,094 personas entre los años 1958 y 2012, de acuerdo a cifras del Centro Nacional de Memoria Histórica. El 19% que equivale a 40.787 muertos combatientes y el 81% que corresponde a 177.307 muertos fueron civiles. La afectación psicológica se presenta como un reto central del país en su tránsito hacia la paz.
Fuente: RNI – Red Nacional de Información – fecha de corte: 01 abr 2016
Frente al importante impacto de la guerra en la población civiles, el Estado colombiano estructuró en el año 2011 la Ley 1448 , donde establece como parámetros para atención de las víctimas, el daño sufrido por personas individual o colectivamente en hechos ocurridos dese 1º de enero de 1985 a la actualidad, derivados del conflicto armado interno en Colombia; afectaciones que hayan infringido el Derecho Internacional Humanitario y/o provocado violaciones graves y presentes a los Derechos Humanos,
La Ley también dicta medidas de atención, asistencia y reparación integral a las víctimas del conflicto armado interno y dicta otras disposiciones. El objetivo del Estado es establecer medidas judiciales, administrativas, sociales y económicas, individuales y colectivas, en beneficio de las víctimas; considera la restitución, indemnización, rehabilitación, satisfacción y garantías de no repetición, en los aspectos individual, colectiva, material, moral y simbólica.
Para reparar psicológicamente a las víctimas el Ministerio de Salud y Protección Social, ha diseñado el Programa de atención psicosocial y salud integral a víctimas – Papsivi. Conjunto de actividades, procedimientos e intervenciones interdisciplinarias diseñados para mitigar, superar y prevenir los daños en la integridad psicológica, moral y el proyecto de vida, causados a las víctimas, sus familias y comunidades por la violación de Derechos Humanos e infracción al Derecho Internacional Humanitario.
En cuatro ciclos el objetivo es que las victimas logren perdonar y reconciliar:

Atención psicosocial, una labor a varias manos
Más de cinco de décadas de conflicto, ha dejado en las personas víctimas secuelas a nivel individual en el ámbito comportamental, en el plano del pensamiento y en el terreno de la memoria, considerando la desestructuración de los proyectos de vida el mayor impacto, según los estudiantes de último año de psicología de la Universidad Surcolombiana, Sebastián Garaviño Ramirez y Julieth Viviana Tovar Gil. Los futuros psicólogos agregan además, que a nivel colectivo los daños se reflejan en el clima de terror, miedo, desconfianza, destrucción del liderazgo espiritual, social y político, siendo la destrucción del tejido social la más grave.
Daños individuales y colectivos, que ante la falta de reconocimiento perpetúan el sufrimiento y no permiten una reparación integral, según Daniel Daniel Arbeláez Vanegas, psicólogo antioqueño y director ejecutivo de la Fundación Territorios más Humanos.
Desde su experiencia como periodista y víctima de desplazamiento, amenazas y atentado terrorista, María Ruth Dussán Hernández oriunda de gigante y representante de las mujeres en la Mesa Municipal de Víctimas y en el Concejo Departamental de Mujeres, habla de la importancia del perdón y la reconciliación en la ciudadanía para alcanzar la paz:
Por su parte, Carlos Fernando Castrellón Arias, coordinador de la Agencia para la Reintegración seccional Huila, aporta su conocimiento sobre el proceso que se debe llevar a cabo con la comunidad para que superen las afectaciones y acepten los desmovilizados, como muestra de reconciliación:
También, Daniel Arbeláez Vanegas, psicólogo antioqueño y director ejecutivo de la Fundación Territorios más Humanos, encaminada a forjar acciones en las comunidades víctimas de la violencia a través de alternativas para la reconciliación y la paz, expresa la responsabilidad de todos los futuros profesionales en la construcción de la paz.
Reto con las víctimas donde la Universidad Surcolombiana juega un papel fundamental. Al respecto se refiere Paola Trujillo psicóloga, egresada de la Universidad Surcolombiana:
Colombia ha iniciado un proceso importante para acabar la guerra, pero la labor apenas comienza, y sin lugar a dudas la superación psicológica del conflicto será el gran reto del Estado y las instituciones. La reconciliación en un inminente posacuerdo dependerá del compromiso con las víctimas.
Fotografía: Jesús Abad Colorado

