Por: Jhon Fredy Nagles Soto
Periodista Caquetá
A la aglomeración de medios de comunicación que registraron su captura, se contrapone los pocos (dos solamente) que estuvieron presentes cubriendo la libertad de seis de los nueve líderes campesinos, estudiantiles y defensores de derechos humanos, a quienes las autoridades le indilgaron el delito de rebelión. Hoy ya están disfrutando de sus familias, gracias a un fallo en segunda instancia, proferido por el Juzgado Promiscuo Municipal de Puerto Rico.
El fallo benefició a Ómar Marín, líder estudiantil de la MANE; al cantautor Carlos Alberto Lugo, a Ómar Alberto Alfonso Cómbita, líder docente; Luis Alfredo Fernández, defensor de Derechos Humanos; Jorge Eliécer Gaitán, líder estudiantil de la MANE y Darío Sierra, presidente de una junta veredal en Caquetá. Hubo 21 aplazamientos de la audiencia preparatoria y otras tres veces fue postergada la audiencia de juicio oral. Tras más de diez solicitudes de libertad por vencimiento de términos, aquella providencia le dio la razón a la defensa.
El último plantó
Sin embargo, pese a que la decisión fue emitida el pasado jueves, 26 de marzo, a las 10 de la mañana, al abogado Libardo Chilatra, defensor de los hoy liberados, le tocó instaurar un habeas corpus para exigir la pronta liberación de los que, ya en ese momento, ya se convertirían en retenidos ilegales. Es por ello que a los familiares y amigos, quienes esperaban pacientemente desde el sábado pasado, les tocó hacer un plantón frente al portón de la cárcel y no dejar salir a ningún vehículo del penal. Uno de los guardas del Inpec salió a calmar los ánimos, diciendo que solo faltaban 15 minutos para salir. Sin embargo, lo que se creyó rápido, de medio o una hora, se extendió hasta las 5:45 de la tarde.
Se caldearon los ánimos de lado y lado. Pasados los 15 minutos y de no ver a los tres liberados que faltaban (Carlos Lugo, Jorge Gaitán y Darío Sierra), los familiares empezaron a gritar arengas en rechazo a la demora que por más de ocho horas de espera. En tanto, el director encargado de Las Heliconias salió con actitud agresiva, amenazando a quienes protestaban en la potería de sacarlos a la fuerza con ayuda de la Policía. Pero los ánimos se calmaron al ver por entre las rendijas a los tres que por 42 meses lo vieron siempre enjaulado.
La Cárcel: “una charla interior”
Lo que posteriormente se vio fueron abrazos y alegría infinita. Esos primeros minutos de libertad fueron para estos tres como también para los que ya en la tarde habían recobrado la libertad en la cárcel El Cunduy, una dicha incomparable. Al final, la foto del triunfo de los nunca les dio “miedo a ser valientes”. “Voy a conocer a mi hijo, a abrazar a mis hijas, a coger la guitarra y a preparar el concierto”, dijo minutos después de su salida, el cantautor huilense Carlos Lugo.
Por su parte, Ómar Andrés Marín Jordán, uno de los caqueteños liberado de El Cunduy, calificó el proceso llevado contra ellos como un “montaje judicial”, el cual solo busca diezmar el accionar político de las organizaciones campesinas y estudiantiles de corte ideológico de Izquierda. “Pero nosotros seguimos en pie de lucha, fortaleciéndonos cada día más. En encierro nos hizo fuertes, y seguimos comprometidos con el movimiento social”, dijo.
Convivir para resistir
Y es que precisamente, esos avatares de la vida que lo llevan a muchos estar por fuera de los cánones establecidos llevaron a estos a ser osados e ir contra la corriente. Por esas precisas causas, el sistema los confinó al cautiverio. “Yo no llamo esto libertad. Solo le llamo salir del confinamiento, del cual aun hay allí mucha gente inocente por montajes criminales que existe en la justicia colombiana”, dijo Ómar Cómbita, otro de los liberados.
A pesar de que para Cómbita la cárcel “refleja la descomposición que existe en todo el país”, dijo que en ese infierno aprendió sobre la tolerancia que necesita el país entero para entrar en comunión con quien piensa diferente. “A mí me tocó convivir con gente presa por paramilitarismo, con soldados y policías condenados por otros delitos, con Bacrim y con delincuentes comunes. […] Porque si aquí me tocó darle la mano a un paramilitar, ¿porque no podemos hacer la paz?”, resaltó el educador.
El proceso sigue
El domingo 2 y lunes 3 de octubre de 2011, efectivos de la Dirección de Investigación Judicial, Dijin, de la Policía de los departamentos de Caquetá y Huila capturaron a nueve personas en simultánea en una operación bautizada por estas autoridades como ‘Operación Alejandría’. Según las autoridades, ellos hacían parte de la estructura de apoyo logístico de la Columna Móvil ‘Teófilo Forero Castro’ de las Farc.
Inicialmente, la Fiscalía 14 Especializada de la Unidad Antiterrorismo les imputó los delitos de financiamiento al terrorismo, administración de recursos relacionados con actividades terroristas, concierto para delinquir y rebelión. Finalmente, el fiscal solo pudo imputarle este último, al no tener más pruebas y el cual hoy lo enfrentará en un juicio, pero libre. “La defensa, sin tener ellos la guillotina de la cárcel, se convierte ahora en una lucha más equilibrada”, dijo Libardo Chilatra, abogado de los recién liberados.
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