En ciudades como Bogotá, las administraciones municipales han establecido el mínimo vital de agua potable como un derecho fundamental para las comunidades menos favorecidas, específicamente los estratos uno y dos

Incluso, la misma Corte Constitucional obliga a garantizar el acceso a una cantidad mínima de agua para el uso personal y doméstico, que está dentro del rango de cincuenta (50) a cien (100) litros por día para cada persona. El tema no es una cuestión que esté sujeta al debate público y la ejecución presupuestal, pues constituye un verdadero y autónomo derecho fundamental de las personas sin el cual la vida, la salud y la dignidad de éstas se ven comprometidas. Pero, ¿se cumple este precepto en Colombia? O ¿es otra ley que se quedó consignada en el papel?

 

Un pueblo que enferma de sed

 

Campoalegre tiene sed

La vereda Los Rosales, se encuentra ubicada en el municipio de Campoalegre, límites con El Hobo. Allí 300 personas que conforman este poblado padecen la escasez del agua apta para el consumo, debido a que el aljibe de donde extraían en épocas pasadas el líquido se secó hace 20 días. Para sortear la crisis han tenido que reunir dinero para el combustible de vehículos que traen el líquido dos veces por semana.

Los habitantes sostienen que esta problemática se hubiera podido mitigar, si los funcionarios de la capital arrocera hubieran tenido en cuenta un Derecho de Petición interpuesto por la misma comunidad en el año 2014; donde expresaban la urgencia de darle solución a esta necesidad básica insatisfecha. Los 40 años de funcionamiento del acueducto lo han hecho obsoleto.

 

Campoalegre

La situación para la comunidad es preocupante, pues, desesperados al no tener el líquido han recurrido a extraerlo de un afluente utilizado para el riego de cultivos de arroz. (Ver: El derecho al agua y el mínimo vital).

A pesar de que Los Rosales pertenece a Campoalegre, la administración municipal les ha expresado que ellos se encuentran más cercanos al municipio de El Hobo. Los pobladores son enfáticos en señalar que los impuestos y actividades comerciales están ligadas a Campoalegre.

Ante este difícil escenario, en el cual la peor parte la padecen los niños de la Institución Educativa La Vega, sede Los Rosales, quienes se han visto afectados en su salud, un funcionario de la Alcaldía de Campoalegre expresa que el cuerpo local de Bomberos adelanta labores para apoyar a la población con dos carrotanques de agua, “ya pusimos en conocimiento de esta emergencia a la Secretaría General del Departamento, de esta manera estamos ayudando a la gente”, agrega el funcionario.

 

Campoalegre

Mientras llegan verdaderas soluciones a los rosalinos, la sed los sigue conduciendo a consumir agua, que según expresan a raíz de las afectaciones a la salud, no es apta para el consumo humano. (Ver: Un mínimo vital de agua demagógico e inequitativo).

 

A continuación miembros de la comunidad expresan la situación: