Dado su carácter en pro de la defensa de la naturaleza y sus costumbres, los Korubo o mal referenciados “golpeadores de cabezas” no exigen más que el poder vivir en paz en sus comunidades, apartadas de la vertiginosa realidad.

A continuación se presenta el mundo de este grupo indígena desde sus más arraigadas costumbres, prácticas que se vieron por primera vez en octubre de 1996 cuando una expedición liderada por Sidney Possuelo logró establecer contacto con la familia indígena: 

 

El anterior proyecto invita a la reflexión y al respeto por la diversidad ancestral que evidentemente se encuentra en peligro a lo largo del continente americano.