La labor se desempeñará en la zona comprendida entre el dique (desvío del túnel) donde se empieza a represar el agua, hasta aproximadamente un kilómetro aguas abajo del Magdalena. El equipo multidisciplinario estará conformado por un director general, un director técnico, tres profesionales del área, 18 tecnólogos en Acuicultura egresados de la Universidad Surcolombiana y 60 pescadores del área de influencia del embalse.
La actividad se desarrollará en tres fases, según el profesor Rubén Darío Valbuena de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales. La primera consistió en la selección y entrenamiento de la gente, la segunda consistirá en la actividad de recate con chinchorro y atarraya de los peces, estimada en un mes de duración, al tiempo que se recolectará información específica como: especie, talla y peso, antes de ser liberados aguas abajo del embalse en el punto de encuentro del Río Páez y el Magdalena. La tercera fase se desarrollará dos meses después, cuando el río retome su caudal, y consiste en trasladar especies de peces en condiciones especiales, es decir carros con oxígeno y tratamiento profiláctico, hasta aguas arriba en inmediaciones del municipio de Tarquí; “la licencia ambiental así lo exige”, indica el profesor Valbuena de la Surcolombiana, quien además dice que el Quimbo alcanzaría su cuota máxima de llenado en tres o cuatro semanas.

Fotografía: Paulina Yáñez
Emgesa en diálogo con el Diario del Huila ha indicado que durante el llenado “en un término de ocho a doce horas llegará al punto de descarga de fondo que no es otra cosa que otro canal de conducción que permitirá que pasen 36 metros cúbicos de agua (caudal ecológico). Ni una gota más, según lo exigido por la licencia ambiental”, además Lucio Rubio, director de Emgesa en Colombia ha manifestado que “garantizará la entrada de mínimo 160 metros cúbicos por segundo y darle sostenibilidad a la piscicultura de Betania”. (Ver: ¿Cómo será el llenado de El Quimbo?).
Un adición de 1.500 millones de pesos
La USCO, a través de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales venía realizando un contrato de consultoría por un valor de tres mil setecientos ochenta y tres millones, ciento noventa y seis mil, setecientos treinta y seis pesos ($3.783.196.736); Contrato CQ 612 firmado entre la administración anterior y Emgesa para “prestar un servicio para desarrollar el componente íctico (pez) en lo relacionado a los estudios ecológicos de la fauna íctica y de biología pesquera, así como los lineamientos para el programa de repoblamiento, en los sistemas acuáticos del Proyecto Hidroeléctrico El Quimbo conforme a la Licencia Ambiental del proyecto”; para lo cual el contratista (en este caso la USCO) debía desarrollar un Programa de Evaluación de Fauna íctica (peces), un Programa de Evaluación de Recurso pesquero y un Programa de Apoyo a Operaciones piscícolas. (Ver: La USCO aliada de Emgesa en la segunda fase).
Una vez surtido este proceso, que duro dos años, entre el año 2013 y mediados del 2015, la multinacional constructora del Quimbo extendió la invitación a la Universidad Surcolombiana ha participar de una nueva actividad, según el profesor Valbuena. (Ver: Una entrevista exclusiva ad portas de concluir el contrato entre la USCO y Emgesa).
Fotografía principal: Paulina Yáñez