Por: Manuel Sebastián Perdomo
En el centro del territorio colombiano, al norte del departamento del Huila y a casi 6 horas de la capital del país, Bogotá, nos encontramos con una de las urbes más importantes vialmente hablando, del sur de Colombia.
Llegamos a dos barrios sobrepoblados debido a su ubicación: Universidad Surcolombiana a pocos pasos, el centro de la ciudad a unos más… la cantidad de gente produce comercio, el comercio es causa de publicidad, la publicidad es razón de consumismo, el consumismo es consecuente del paso exagerado o necesario de vehículos, principalmente de transporte público.
Llegar al conjunto Los Bloques de Santa Inés, ubicado en la calle 38 con carrera 1, y continuar en vehículo, en dirección hacia el centro de la ciudad desde tal vía principal, es suficiente para ver toda clase de negocios en un solo tramo. Desde la calle 38 hasta la calle 28, diez cuadras en teoría, más o menos 18 en realidad debido a esas direcciones de calles o callejones alternos que se crean con el transcurrir de la expansión de la ciudad, o que se fueron creando sin pensar su deliberada propagación. Hay de todo un poquito. Desde ferreterías hasta peluquerías. Desde cerrajerías hasta bares llenos de jóvenes estudiantes de la Universidad Surcolombiana, ubicado a unos cortos 200 metros de donde termina la zona de comercio de la carrera primera.
Es curioso e interesante ver esa extraña mezcla de negocios donde todos compiten pero conviven. Claramente hay restaurantes ubicados cercas entre sí, estancos igualmente, tal vez para, esta vez, no mezclar los distintos olores y ambientes que ambos casos se emanan. Otros negocios como panaderías, ventas de pasteles y empanadas, sacan afuera de sus establecimientos sus vitrinas para así intentar obviamente atraer la atención del transeúnte.
La contaminación auditiva, ambiental y visual es evidente. El estrés se refleja en cualquiera que pase al frente de una torre de sonido anunciando promociones de presas de pollo, o con el humo en la cara emitido por un bus, o con tanto letrero todos anunciando “papelería”, “minutos”… además de que no hay un control en ninguno de estos aspectos, nadie dice nada porque todos se verían afectados. Es una mezcla de todo un poco, la que se puede ver en esta vía que al final termina beneficiando y afectando el sector.