El Estado colombiano a través de la Ley 1448 de Victimas y restitución de tierras desarrolla políticas de reparación, que si bien son importantes para tratar los efectos del conflicto colombiano en las comunidades, no son novedosas, revictimizan y llegan a ser limitadas. El PAPSIVI que se enfoca en el aspecto psicosocial no llega a toda la población.
Los Grupos de reflexión promovidos desde la Universidad Surcolombiana, nace a raíz de indagaciones realizadas en el año 2013, sobre la recuperación de las memorias colectivas de familias desplazadas residentes en el municipio de Neiva. Dentro del proceso de investigación las familias manifestaron que era importante adelantar acciones por medio del trabajo psicosocial, ya que poco se ha tenido en cuenta en la región.
El proyecto que hace parte de proyección social de la Universidad, actualmente tiene un grupo de trabajo conformado por tres profesionales y cuatro estudiantes del Programa de Psicología.
Entorno a la psicología sistémica
La iniciativa se enfoca en el campo Sistémico de la psicología, que consiste en comprender que las problemáticas no parten de un solo individuo y en cambio se deben a todo un sistema, radican en el entorno donde se encuentra la persona.

Fotografía: Niños participantes de trabajo de "Grupos de reflexión" USCO Neiva.
Consideran que el trabajo debe ser desde las familias, no desde quien está afectado o traumatizado. El psicólogo, Juan Camilo Gaspar, quien viene trabajando en el proyecto, resalta que las afectaciones en las victimas por desplazamiento no se dan sólo a nivel personal y no están solas en la ciudad, por lo que es fundamental realizar una mirada comunitaria ya que aporta significativamente en la superación de sus temores y las afectaciones con las que llegan después de ser expulsados de sus lugares de origen.
El proyecto también está integrado con otras instituciones, como la Secretaria de Salud, la Unidad de Victimas, la Personería Municipal, que intervienen en las dinámicas de las familias desplazadas.
Situación de la población
En el desarrollo del proceso, los profesionales y estudiantes de la Psicología, han vivido la experiencia de llegar donde las personas y encontrarse con la idea de que les van a darles ayuda económica, mercados o vivienda. “Cuando conocen el proyecto las personas manifiestan su interés de estar allí y otros a quienes no les interesa desisten”, comenta Myriam Cristina Cediel Coordinadora del proyecto.
Igualmente han logrado identificar que las personas no han forjado redes de confianza y de apoyo con sus vecinos, que antes tenían en los territorios de donde fueron desplazados. Con el trabajo que han venido realizando han mejorado la interacción entre las personas, construyendo amistades que les ayudan a que su vida cotidiana sea más agradable en una ciudad tan difícil como Neiva.
Lugares de incidencia

Fotografía: Trabajo con comunidades victimas del desplazamiento
Familias de barrios como Galindo, Falla Bernal, Bosques de San Luis, Las palmas, y próximamente Neiva Cuarto Centenario, participan de las convocatorias del proyecto. Según el Psicólogo Juan Camilo Gaspar, hay personas que han generado una conexión, que ha posibilitado una amistad como grupo de trabajo, identificando sus fortalezas y capacidades.
La labor comunitaria en los barrios es en simultaneo pero no los mismos días. En el caso del Barrio Falla Vernal se presenta un resistencia fuerte debido a que las comunidades han sido “manoseadas”, “nos ha tocado vivir las consecuencias, las personas no asistían, hasta el punto que se optó por no seguir con el proceso”, manifiesta Myriam Cristiana Cediel. No estaban logrando una transformación social, no había reciprocidad de parte de la comunidad. En el barrio las palmas y Galindo el trabajo se ha desarrollado de manera positiva, con confianza y apoyo.
Esencia de la reflexión
Los “Grupos reflexivos” son una técnica que nace desde lo clínico, que según la Coordinadora del proyecto le han apostado por integrarla con el campo comunitario.
Uno de los resultados más contundentes ha sido la conformación de una comunidad, grupos de diálogo que les han permitido a las personas víctimas del desplazamiento superar ese dolor de forma colectiva. Por lo general esta clase de familias viven el trauma sin ayuda de ninguna institución, sobrellevando la situación de forma individual, cuando es el trabajo psicosocial el que permite reconstruir territorios más amigables.
“La intención no es hacerle la tarea al Estado, pero si hacer trabajo con el Estado”, sostiene la señora Cediel. El desplazamiento forzado es un problema que en la región surcolombiana ha venido creciendo en los últimos años y la capital del Huila ha sido epicentro de recepción de desplazados.
La mayoría de las familias con la que viene trabajando el proyecto de la USCO son del campo, las cuales han salido de sus tierras producto de la muerte de un familiar o por alguna amenaza latente, y por lo general han identificado que no es el primer desplazamiento al que han sido sometidos. El proyecto busca continuar cuatro años más con el ejerció, manteniendo el propósito de fortalecer las comunidades sin llevarlas a que se conviertan en dependientes de la iniciativa.