John falleció hace seis meses en un accidente de tránsito, desde aquel momento su herma Sandra Milena, habitante del barrio Panorama de la ciudad de Neiva, no solamente soporto el dolor que significaba su perdida sino que sacó las fuerzas necesarias para realizar los trámites correspondientes a las exequias de su hermano.

La voz se le apaga cuando trata de contar “los malabares” que realizo con el fin de juntar los dos millones de pesos, valor mínimo, para darle santa y decente sepultura a John. Cuenta que los vecinos del barrio recolectaron un dinero para brindarle ayuda, con el cual pagó el ataúd; también tuvo que pedirle dinero a algunos familiares y acudir a préstamos para pagar el entierro de “Tato”, como le decía de cariño. “Morir cuesta”, concluye con la evidencia de algunas lágrimas rodando por su rostro.

En el mercado formal de las funerarias los costos de un entierro varían según los servicios que requieran, la afiliación a un plan exequial o en cambio el pago de contado como persona independiente.

El negocio formal: la planificación final

¿Cómo está distribuido el negocio funerario? Este es el panorama de la actividad comercial funeraria en la ciudad de Neiva. Similar a la estructura de funcionamiento a nivel nacional.


 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

En la capital huilense son varias las funerarias, entre ellas: Salas de Velación San José, Funerales EMCOOSERFUN (afiliada a la Corporación Nacional de Funerarias “Remanso”), Los Olivos EMCOFUN (entidad sin ánimo de lucro), La Basílica y Casa de funerales Cristo Rey (de inversiones Hermanos Acebedo S.A.S.).

Los Olivos Emcofun

Es una pre cooperativa comunitaria de servicios funerarios, resultado del proceso de integración cooperativa regional. Una de las funerarias más reconocidas y con mayor renombre en el país, constituida legalmente como entidad sin ánimo de lucro.

Sus planes cuentan con la previsión exequial, manejan los servicios iniciales en el momento del fallecimiento de la persona y cubren hasta el destino final: momento de la sepultura o la cremación.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Según Érica Aldana asesora de previsión exequial, en el área comercial los planes que manejan son integrales, les cubren los mismos servicios a todas las personas, la diferencia en los costos radica en servicios particulares adicionales. Los olivos maneja la previsión exequial a nivel de cooperativas.

Apenas les reportan la calamidad lo primero que hacen es trasladar el cuerpo al laboratorio, para el alistamiento, preservación y presentación del cadáver hasta las 48 horas después de la muerte, la familia se acerca a las instalaciones y selecciona el cofre (Cajón, ataúd) entre las tres referencias dispuestas.

La funeraria se hace cargo de pagos de impuestos de inhumación, secretaria de salud y gastos notariales. Si hay que trasladar el cuerpo cubren los primeros 300 kilómetros a la redonda, una distancia de Neiva a Bogotá. Si el recorrido es mayor la familia corre con el gasto adicional que asciende a $2.500 por kilómetro recorrido.

Morir en el exterior

Si la persona fallece fuera del país la funeraria da un salario mínimo sobre el valor de la repatriación del cuerpo o de las cenizas, es lo único, ya que a nivel del exterior no cuentan con prestación de servicios, según Erika porque es un proceso bastante complicado y dispendioso por el papeleo y las demás acciones.

El ritual

Dentro del plan exequial está incluido el servicio de sala de velación, cafetería denario, el libro de oraciones, el de acompañantes, el acompañamiento en sala, cintas y carteles con el nombre del fallecido, el arreglo floral y la carroza fúnebre en el momento del transporte del cofre con el cuerpo de la persona; el transporte para los acompañantes un bus con cupo para 25 personas y en el destino final va incluida la cremación sin ningún costo adicional o la inhumación (entierro).

Los aposentos

La empresa se encarga de cubrir hasta el cuarto año del arrendamiento si es en tierra y hasta el quinto año si es en bóveda en el cementerio que escoja la familia, en el caso de Neiva el central o Jardines el Paraíso.

(Escuchar audio).

La familia elige todo en el momento que se acercan a escoger el cofre, desde el cartel y el mensaje, la iglesia en la que quiere que sea la ceremonia de las honras fúnebres y la hora, de acuerdo a la disponibilidad le buscan la comodidad.

Cada quien mira como entierra a su muerto

¿Qué pasa con las personas que no cuentan con recursos económicos para pagar un plan exequial y darle sepultura a su ser querido?

Al respecto Judy Santa Trabajadora Social encarga de sala de partos en el cuarto piso y UCI sexto piso del Hospital Universitario Hernando Moncaleano de Neiva, explica el trámite que realizan y la ayuda que brinda el Estado Colombiano cuando una persona de pocos recursos estrato 0 y 1 fallece y su familiares no tiene el dinero para pagar sus honras fúnebres. (Escuchar audio).

De otro lado cuando la persona que fallece es un habitante de la calle de Neiva, llaman a la alcaldía con Secretaria de Salud o Acción Social para saber si cuentan con el rubro, hacer los trámites y legalizar la salida del cuerpo y su sepultura en una fosa común. Cuando la alcaldía no destina dinero como último recurso el hospital hace la gestión y destina el dinero. (Escuchar audio).

Si bien, cuando falleció el hermano de Sandra Milena le comentaron que podía recurrir al estado para que le brindara ayuda, ya que pertenecía al Sisben, no fue un trámite sencillo. “Imagínese cuando el familiar de uno muere lo menos que uno quiere es ponerse a hacer esas vueltas tan demoradas”, comenta. La ayuda no es para todos los casos, el dinero es mínimo y si la persona que fallece tiene familia ellos deben hacerse cargo. Como quien dice: cada quien mira como entierra a su muerto.

“Trabajamos entre florecitas”

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Doña Sandra se dedica a la floristería, desde hace trece años trabaja en su negocio “Floristería Isandra” ubicado en la Carrera 3 número 15-18 diagonal a los potros. Su especialidad son los arreglos florales en coronas y ramos fúnebres.

En el mercado el valor de una decoración funeraria varía según la petición del cliente, según el tipo de arreglo y las flores que utilice. “Los fúnebres” de forma triangular que son colocados encima del cofre se consiguen desde $25.000, “las coronas” compuestas por rosa intercalada con margaritas, “el follaje” desde $40.000 en adelante y “los pedestales” se vende desde $100.000, ya que van en base propia de madera, estilo rombo donde predominan las rosas. El adorno más costoso que doña Sandra ha vendió es un “Pedestal” que costó $250.000.

En el sector hay alrededor de diez floristerías y en todas se encuentran arreglos fúnebres, pero aún en este sector con demanda constante “a veces el negocio se pone pesado, porque es mucha la oferta y poca la demanda”, asegura la señora Sandra García.

 

 

 

 

 

 

 

 

Arreglos Fúnebres

 

Una vida entre lapidas

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

“¡Yo nací con esto, creo! Mi papa es escultor. Hace poco fabricó doce cabezas de animales entre ellas un león, lobo, caballo y un hipopótamo, todas talladas en mármol macizo colocadas en una fuente. El costo fue de nueve millones de pesos, eso era como para un mafioso”, cuenta el escultor Harol Augusto Salamanca.

Sus días transcurren entre lapidas. El mármol blanco italiano, delicado por la facilidad con que se mancha, pero preferido por su estética; el mármol gris y el granito natural, de mayor resistencia, son los materiales que manipula con regularidad en la fabricación de las planchas que cubren la última morada.

El costo varía según el material, diseño y los elemente que les sean agregado. Generalmente en forma de libro, de corazón; con un nicho, con puerta y vidrio; con el nombre del difunto en relieve, tallado o grabado. De lo cual también depende el tiempo del trabajo: si es sencilla le toma un día, si tiene más detalles alrededor de tres días.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

¡Aquí viene todo el mundo! y se les tiene de diversos precios y con distintos diseños

En el mercado de las lapidas la más económica que puede conseguir es la fabricada en plotter, hecha en acrílico a color y con el fotomontaje de la persona fallecida cuesta $80.000. Según Harol la diferencia no es mucha con relación a las sencillas fabricadas en mármol gris que lleva el nombre, la cruz y la leyenda cuyo valor asciende a los $110.000 pesos. Otras más elaboradas por ser talladas llegan a tener un costo de $150.000 o $200.000 pesos, mientras los planchones en mármol se valorizan en $500.000 pesos.

En los años que lleva Salamanca puliendo el mármol y dándole forma, por la lápida más costosa que le han mandado a diseñar cobró siete millones de pesos. Trabajó inicialmente en Jardines El Paraíso como escultor, hoy tiene su propio negocio Mármoles y diseños Salamanca ubicado en la calle 23 N° 1H-47 en Neiva.

 

Economía informal

Las vendedoras de flores

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Todos los días sin falta cumple la rutina de bajar y volver a subir los baldes llenos de agua con flores de diversos colores, acomodados en hilera y tapados con plásticos al lado de la pared del cementerio “El celador nos las cuida”, su nombre es Myriam Pilar Dussán.

En este negocio aún resulta paradójico que Myriam de 42 años, viva de la muerte de otros, ella al vender diariamente las flores que las personas compran para adornar las tumbas de sus seres queridos, obtiene los recursos para la alimentación, el vestuario y la educación de sus tres hijas, ella es sólo una de las 10 mujeres cabeza de hogar que se dedican a la venta de flores a las afueras del cementerio central de Neiva. Pero como de la muerte nadie es ajeno, el día que se le murió un familiar tuvo que encargarle el puesto a una amiga.

A los 17 años se inició en la labor, el oficio lo aprendió de su madre. El puesto donde a diario comercializa las flores, lo instaló pensando que más adelante tendría que sustentar las bases económicas de su propia vida.

Hay días en los que obtiene buenas ganancias y otros en los que ha tenido que prestar dinero para pagar las flores. “A veces salen de mala calidad y esto a uno no se lo rebajan”, asegura. Los paquetes de flores entre los cuales están las margaritas, pompones y astromelias, tienen precios de $1.000, $2.000, y $3.000 pesos, aunque también las personas pueden comprar por unidad, dependiendo su tipo, como es el caso de los girasoles.

En temporada fría hago solo para la comida

Las flores son traídas de la Capital de Colombia (Bogotá). Se las dejan fiadas hasta el lunes o miércoles, cuando los distribuidores surten de nuevo. Si hay buenas ventas y se acaban las flores hay ganancias. Con su experiencia, la señora Myriam, sabe que las mejores ventas se efectúan entre los días domingo y lunes. También que los mejores ingresos los obtiene en las temporadas que comprende los meses de Marzo, Mayo y Diciembre, en las otras fechas no le queda mucho dinero porque “hay pocos muertos”.

 

Fotografía principal tomada de: colombianeivahuila.blogspot.com