La última final disputada entre estos dos equipos en el año 2004, cerrando la serie en el Atanasio Girardot, es otro mal recuerdo del equipo verde de Antioquia. El partido de ida lo había ganado el Junior 3-0, en casa Nacional, aunque sorpresivamente le daría la vuelta (el onceno paisa ganaba 5-1), faltando escasos minutos para el cierre del partido, un gol de los tiburones los mandó a los cobros desde los 11 pasos, del cual el equipo verde salió mal librado, fue derrotado en su casa.
Hoy nacional busca el tricampeonato para hacer historia en el futbol colombiano, pues sería el primer equipo en concretar esta hazaña. Las últimas presentaciones no dan muchos puntos a favor del verde, pero su hinchada de seguro le será fiel en un partido donde, como es característico en el país, cualquier cosa puede pasar.
Defensor atacó por partida doble
El denominado “Rey de copas de Colombia”, quien ostenta este título por sus grandes participaciones y los títulos obtenidos en los torneos continentales, buscaba nuevamente tener entre sus vitrinas la tan anhelada copa Libertadores de América, y venía haciendo muy bien la tarea, pero no le alcanzó.
Para nadie es un secreto que es de momento el club con más poder económico del país, su nómina con grandes nombres entre su plantilla lo demuestra.
Pasaron la primera ronda del torneo sin mayores inconvenientes en el “grupo de la muerte”. En octavos de final enfrentarían en un difícil cruce al actual campeón del torneo continental, el Atlético Mineiro del mítico Ronaldinho, un difícil objetivo en su camino al título que superaron para sorpresa de todos. Muchos luego de presenciar esta hazaña daban al conjunto verdolaga como el futuro campeón, pero nada estaba escrito.
Atlético Nacional fue sorpresivamente eliminado por un Defensor Sporting aguerrido y con gran convicción en su juego. Más allá del resultado llamativo y relativamente abultado, aquí explicaremos las razones por las cuales la escuadra verde fue abruptamente eliminada del torneo.
Primero, era una serie de 180 minutos, dos partidos ida y vuelta, pero ¿por qué Osorio regaló medio campo en Medellín, si había un partido en Uruguay donde podía salir a jugar con la necesidad del local? Allí encontramos la primera razón, fue una desinteligencia aventurarse por completo al ataque cuando no recibir goles en casa es crucial en esta competencia y más en estas instancias. Es decir, si no pude hacer en casa no importa, voy a Uruguay, espero y contragolpeo y juego a la practicidad. Ahora, no debe confundirse practicidad con jugar a otra cosa o cambiar la identidad de juego, se trata de aprovechar las circunstancias en base a tener el arco en cero.
Esto nos lleva a la segunda razón: en el partido de vuelta se desesperó y se inclinó por proponer centros (¿cómo ganarle a los uruguayos por arriba?) predecibles para Defensor, y a lanzar pelotazos a la olla a ver qué pasa, a ver quién resuelve. Nacional no juega a eso sino, todo lo contrario: circulación de balón, apertura por bandas; cambió de idea y eso generalmente no da resultados. Vimos el partido y notamos que las dos veces que rompió con pase filtrado hizo agua la defensa uruguaya ¿porque no hizo énfasis en el juego asociado? Qué defensor presionó e hizo difícil armar el circuito ¿qué Sherman, Valoy y Duque se movieron poco y erráticamente?
Lo anterior, directamente nos lleva a una tercera razón, la cual ha sido generalizada durante lo que va del año: la efectividad irregular de Nacional. A los 18 minutos la tuvo Valoy con pase filtrado, y la tiró desviada, luego en el segundo tiempo los traicionó la técnica, la cabeza -estaban desesperados, angustiados- y no pudieron concretar. Con un gol, el ánimo se fue al piso, y con el segundo, la ilusión se desvaneció.
Una cuarta razón es que no apareció Sherman en su dimensión, sólo ráfagas, destellos de su talento que le dio para poner una bola filtrada —la que desperdició Valoy— pero nada más. Finalmente las bajas sensibles en la nómina dieron pie para configurar la dolorosa derrota, aunque parezca una razón de justificación, de excusa, podrían haber cambiado el planteamiento y por ende el partido. Se trata de tener en cuenta todas las variables. La lesión de Medina, de Díaz, de Berrío… La inmadurez de Cardona…. qué talento… opacado por tal irreflexión. Aquí hay que incluir también el fracaso de los refuerzos: los Páez, los Uribe, los Palomino… ¡Ah!, ¿qué es eso?, ¿qué hacen en Nacional?
Esa es la radiografía en el ámbito Libertadores, el equipo querrá reivindicarse en el partido final de este miércoles, hacer emerger la tradición del verde.
Pese a los errores, es digno el semestre del club Atlético Nacional. El onceno lo dejó todo en la cancha, casi que sin herramientas, sin lucidez, pero con garra. Dos torneos disputados, está en la final de uno de ellos. Pero para ser campeón hay que ganar.