Por: Edgar Manuel Obando
Profesor de Economía de la Universidad Surcolombiana
Esta combinación, aunada a los retos que enfrenta la economía colombiana en particular, permiten delinear factores de cambio que incidirán sobre el entorno internacional para las empresas los próximo años.
En la última década el motor del crecimiento mundial han sido las economías emergentes (Ver: qué son las economías emergentes). Y lo han hecho, sobre la base de una incursión en industrias complejas de alto valor agregado. Los BRICS (Ver Paises BRICS) y otros países subdesarrollados, han ido expandiendo su participación en la economía mundial a través de un fortalecimiento de sus capacidades innovadoras y de desarrollo tecnológico. Esto se vio reflejado en el crecimiento del PIB en los países BRICS durante el año 2012. China creció 7.8%, India creció a 4.7%, Rusia creció al 3.4%, Sudáfrica creció 2.5%, frente al crecimiento del mundo de 2.45% y el Brasil que creció 0.9%.
.jpg)
Uno de los retos que enfrenta la economía de Colombia se asemeja a la mencionada por Kenichi Ohmae en su libro “El próximo escenario global”, en el que expresa la visión del mundo en la era de la globalización desde una economía madre, la de China. En nuestro contexto, se presenta una situación similar, pues lo que le sigue a Colombia depende de la superación de fenómenos que han obstaculizado y obstaculizarán el progreso de la misma: la burocracia, la corrupción gubernamental, la excesiva centralización y las empresas estatales no competitivas, además del crecimiento de la economía en manos de grupos sociales poderosos.
Con relación a las comunicaciones, es trascendental el desarrollo de estas herramientas gracias a los avances tecnológicos como la Internet, el cual no limita las posibilidades de conocer a otros habitantes distantes del entorno comercial por lo que se pueden realizar transacciones, no importando qué tan lejos se encuentren. Las empresas dedicadas al negocio de las telecomunicaciones se han desarrollado de tal forma, que gran parte de estas son consideradas como empresas globales.
Las corporaciones han tenido que cambiar su”modo de operación” ya que su deseo de percibir al mundo como oportunidad de negocios las ha llevado a cambiar sus actividades. Se puede ver en algunas situaciones a una organización con su casa matriz en Estados Unidos, su planta de producción en la India, su área de investigación en Japón; empresas globalizadas que buscan la ventaja competitiva en precio que son capaces de enfrentar el nuevo orden como si se encontraran ante un caos, un nuevo orden económico.
La economía global interconectada e interactiva es hoy una realidad irrevocable. Se debe tener presente en la cotidianidad que la confusión embarga a los empresarios al momento de realizar operaciones de negocio, por razones de saber en qué momento realizar las operaciones y con quién.