La Universidad de los Andes el año inmediatamente anterior (2013) concluyó, tras una encuesta en once municipios afectados por el conflicto, que los colombianos apoyan en un 59.1% el proceso de paz en la Habana. El 27.1% lo rechaza y un 13.8% de la población se declara indiferente ante el tema. Los resultados fueron contrastados con la percepción del País, cuyo porcentaje de apoyo a los diálogos de paz es de 53.7%, frente a un 32.6% que se muestra apático. (Ver: percepcion del conflicto armado el proceso de paz encuesta de la universidad de los andes).
Debido a las diferentes concepciones y posturas que rodean el controvertido y anhelado tema, Suregion.com.co plantea este análisis desde los diversos sectores sociales del departamento del Huila con el fin de conocer cuáles son los cambios estructurales, retos y elementos que aportarán en caso de que se diera el cese al fuego y se concretarán acuerdos en la Habana.
La autonomía de los pueblos en sus territorios
Andrés Perdomo representante de un sector del campesinado que confluye ante el Congreso de los Pueblos y miembro de la organización social y comunitaria Red Proyecto Sur, considera que tener en cuenta la autonomía de las personas que labran el campo y sus territorios es uno de los cambios estructurales que se requieren para consolidar la paz en el país
“No se puede hablar de paz si en nuestra propia región hay multinacionales que están llegando a explotar minerales, a contaminar el agua y a deforestar los pocos bosques que hay. Entran tan fácil que hasta las mismas fuerzas del estado garantizan los intereses de esas multinacionales y no cuidan los intereses de los campesinos”, indica, recalcando que la mesa de diálogo en Cuba carece de las representaciones de los actores que han sufrido por la violencia en los campos. “La insurgencia está sentada con el sector económico del país y con el sector de las fuerzas militares”, resalta.
Como uno de los representantes del sector campesino en el departamento, cree que para poder contribuir a la paz en un posible postconflicto los trabajadores del campo necesitarán mayores apoyos y herramientas para generar una economía propia, a través de tiendas comunitarias y centros de acopio para la venta directa de alimentos. “Con los tratados de libre comercio todo está llegando y la economía campesina es la que está afectada” agrega.
Manifiesta que es necesario que la minería en el territorio nacional sea responsable, “que no atente contra el medio ambiente, que no contaminen las aguas”. Expone que los campesinos ven con preocupación el hecho de que las licencias sean otorgadas en paramos, reservas naturales, forestales y humedales.
En el sector no existe una plena confianza en un posconflicto. Cree que lo que está sucediendo, más allá de la mesa, “solo va a generar más violencia porque los campesinos no se van a dejar sacar de sus tierras, no van a dejar que contaminen sus aguas, no va a dejar que tumben los bosques o que ingresen a los páramos”.
Aun así, menciona que las organizaciones campesinas en coordinación con otros sectores étnicos y populares de Colombia han venido discutiendo como asumir el escenario que deparé un posible acuerdo, aunque consideren que es una postura apresurada “porque la paz que se está pensando entre la guerrilla y el Gobierno no es la misma paz que se necesita para tener una vida digna”.
"El postconflicto vendrá de la mano siempre y cuando se den las garantías para que el pueblo colombiano tenga una vida digna", reconoce.
Reestructuración del sistema de Gobierno
Por su parte, Pedro Antonio Tombe Coordinador del Programa Jurisdicción Especial de Comunidades Indígenas del Consejo Regional Indígena del Huila (CRIHU), dice que el eje principal que se debe reestructurar para fortalecer una futura paz, es “el sistema de gobierno ya que está afectando a toda la población”. (Escuchar audio).
Como pueblos milenarios siempre se han venido preparando para la armonía que una paz esperada por más de 50 años puede empezar a construir; “así el Gobierno nos quiera exterminar”, afirma. (Escuchar audio).
Tiene la concepción de que la unidad como comunidades indígenas con sectores populares a nivel nacional es necesaria para poder contribuir al restablecimiento de la paz si se llegara a firmar el acuerdo. (Escuchar audio).
Resolver los conflictos sociales, económicos y culturales
José Caicedo, Representante del sector afrodecendiente en el Huila, argumenta que para que haya una trasformación real debe cambiarse la institucionalidad acompañada de “una evolución territorialmente”. “Las comunidades negras admiten que si hay paz es porque se respeta el espacio de los habitantes”.
“Lo real no es que la insurgencia entregue las armas, eso es un paso”, agrega el delegado de las comunidades afrodecendientes en el Huila.
Como grupo poblacional no se sienten incluidos en los diálogos que se están desarrollando en la Habana. Suponen que los asuntos sociales son los que en un proceso de paz se debieran discutir con mayor ahínco.
Las discusiones en torno a la educación, la salud, vivienda, seguridad y soberanía alimentaria, aunque “muy idealista” hace parte de las condiciones que siente el pueblo afro para que realmente haya paz.
El líder supone que el movimiento social no está preparado para el postconflicto porque “no están participando en unas conversaciones regionales que sean entendibles para el pueblo”.
Se cuestiona en el caso de los combatientes negros (as) que abandonarán las armas. “¿Dónde van a regresar si se desmovilizan? ¿Quiénes son los que deben recibirlos?” Aspectos que cree deberían estar en discusión con las comunidades.
“¿Siguen siendo las mismas personas que dejaron la comunidad por más de 50 o 20 años? Lo que creo es que no estamos dispuesto y tampoco hay un escenario para prepararnos”, confirma el vocero afro, resaltando que es vital la habilitación de espacios en los que “confluyan las propuestas de los campesinos, afros, indígenas y mujeres para poder establecer posiblemente una nueva constitucionalidad”.
Políticas claras para el campo, la educación y el empleo

Desde el sector transportador, el señor Luis Ignacio Manchola, Jefe de Servicio Urbano de Coomotor admite que para lograr la paz se deben realizar políticas claras que redireccionen el campo, la educación y el fenómeno del desempleo. (Escuchar audio).
“En los paros agrarios nos afectamos enormemente. Nosotros somos muy sensibles al descontento social”, respondió el Jefe de servicio urbano. (Escuchar audio).
Agrega que el Estado debe garantizar la libre movilidad por el país para el sector. (Escuchar audio).
“Fortalecimiento de la educación, en especial la superior”
Felipe Andrés Manjares Representante de los Estudiantes ante el Consejo Superior de la Universidad Surcolombiana, puntualiza como fundamental la disminución de la inequidad social, la definición de políticas de tierras que no generen exclusión social y realmente beneficien al territorio nacional. “Es muy importante aclarar los procesos de libre comercio que garanticen unas buenas relaciones comerciales”, propone.
Es enfático al decir que la paz pasa por el “fortalecimiento de la educación, en especial la superior”, desde un proceso autónomo diseñado a partir de las condiciones del contexto nacional, y en relación con la sociedad mundial.
La Universidad Surcolombiana a la fecha no tiene un plan que regule un posible espacio de tranquilidad, asegura el representante. “He escuchado propuestas de directivos que apuntan a que la Institución debe considerar un lugar de postconflicto, pero hasta el momento continuamos funcionando por inercia”, reconoce, y agrega que se debe definir el papel que debe jugar el plantel educativo y los entes territoriales para garantizar y contribuir a un avance hacia la paz.
Y en el caso de la USCO requiere un fortalecimiento en la capacidad operativa, superando el déficit presupuestal que dificulta el pleno funcionamiento de la entidad pública. “Hay que proyectar políticas claras de desarrollo donde la prioridad sea la región", finaliza diciendo.
Reconocer la iniciativa por la paz

William Guzmán Baena responsable de la secretaría de asuntos laborales de la Asociación Sindical de Profesores Universitarios (ASPU) Huila, estima que la intelectualidad colombiana aplaude esos esfuerzos que hace el Gobierno aunque algunos los ridiculicen, “No podemos estar en la academia y estar en contra de algo que necesitamos”, enuncia Baena. (Escuchar Audio).
Piensa que para contribuir al restablecimiento de la paz se requieren mesas de trabajo y reuniones para concientizar al pueblo de la necesidad de hacer efectiva la paz. (Escuchar audio).
Fortalecimiento de la Universidad colombiana

De igual forma Nelson Ernesto Jiménez, Rector de la Universidad Surcolombiana, enfatiza en que los diálogos en la Habana son apenas unos elementos para el postconflicto. (Escuchar audio).
La Universidad Surcolombiana se está preparando para un ambiente armónico ya que han analizado, reflexionado y socializado los resultados de una posible conciliación, manifiesta. (Escuchar audio).
Aun así, asegura que el sector necesita una participación activa y protagónica para poder contribuir al restablecimiento de la paz si se llegara a firmar el acuerdo de cese de hostilidades y salidas a las diversas crisis del país. (Escuchar audio).
Normalización de los sectores económicos

Evelio Pulido Hernández Vicepresidente de Asociación de Comerciantes Independientes de Neiva (ASOCID), es claro al afirmar que “una paz con hambre no es posible. Para él, sin que haya equilibrio social no se puede imaginar una paz para todos. "Estaríamos imaginando una paz para los ricos”.
Ejemplifica que desde el Estado existen más estímulos para las multinacionales que para la colectividad de trabajadores informales. “¿Cuál paz estamos buscando? si el mismo Gobierno está gestando eso. No se puede decir paz con un garrote en la mano”, plantea Pulido.
Pide como clave que se tengan en cuenta oportunidades para laborar con equidad. "No hay paz porque los grupos económicos que sostienen la guerra no quieren que se les caiga el negocio", agrega.
El sector contribuiría siempre y cuando se respete el derecho a la vida y se garantice el desarrollo pleno de esta para todos.
Inversión para el sur del país

“Los cambios estructurales para la paz se deben hacer desde una posible reforma a la Constitución Nacional; reforma a la justicia, a la tierra y la participación de las minerías en las diferentes corporación y la explotación de los recursos naturales”, considera al respecto Ariel Rincón Machado, Presidente de la Cámara de Comercio de Neiva. (Escuchar audio).
Admite que el estado tendrá que hacer una inversión importante al sur del país para brindar oportunidades de normalización a los diferentes sectores económicos. (Escuchar audio).
También propone que para contribuir al restablecimiento de la paz hay que hacer una Inversión social en la parte de educación y salud. (Escuchar audio).
Reformas que mejoren las condiciones de vida

El Presidente del Consejo Gremial en el departamento del Huila, Rigoberto Ciceri, recalca la necesidad de hacer reformas en el orden educativo, agropecuario, económico, de la salud y la justicia, para mejorar las condiciones de vida de los colombianos.
“Con convivencia, desarrollo y equidad podemos realmente lograr la paz y mantener al país fuera del conflicto”, confirmó el Presidente del Consejo Gremial, anunciando que el sector productivo ha venido preparándose para apoyar al Estado en las reformas y el desarrollo de programas que generen empleo en la región.
“Desde años anteriores en el Huila se ha venido observando que los empresarios han regresado al campo, que las explotaciones se han reactivado, que ha llegado nuevos inversionistas y eso hace que las entidades vinculadas al sector gremial quieran continuar en esa senda de crecimiento; todo siempre y cuando propongan condiciones aceptables para que el postconflicto sea una realidad”, finalmente apreció Ciceri.