Por: Juan Guillermo Osorio

 

Las comunidades siguen manifestando su desacuerdo rotundo al proyecto que obtuvo la licencia ambiental en 2008 y lleva alrededor de cuatro años de construcción. 

El Gobierno ha sido claro al promulgar los megaproyectos mineros y energéticos como los motores de la política de desarrollo nacional. Ante lo cual organizaciones sociales y no gubernamentales han sido enfáticas al señalar que se debe optar por focos de desarrollo limpios que no continúen desplazando comunidades de sus territorios, y más aún cuando no se les brindan las suficientes garantías educativas, sociales y económicas que les permitan defenderse en nuevos contextos donde deben sobrevivir y arraigarse culturalmente.

Las zonas de reserva campesina han sido consignadas en la ley 160 de 1994, como resultado de los procesos de resistencia y organización civil en Colombia. La Asociación de Afectados por el Quimbo (ASOQUIMBO) ha venido liderando el empoderamiento de las comunidades de la zona en la exigencia de una reserva agroalimentaria. Por su parte, el Gobierno Nacional expidió el 14 de julio de 2013 el Decreto 1277 que incluye a los afectados por el Quimbo en programas de dotación de tierras.

Frente a los acontecimientos en la zona del Quimbo las comunidades afectadas hacen sentir su voz de protesta

La primera reacción de las comunidades afectadas fue hace dos años, el 2 de marzo cuando los habitantes de Montecitos y dos veredas más se trasladaron a los túneles en una manifestación pacifica que terminó en enfrentamientos con miembros del ESMAD de la Policía que intervino para retirarlos de la zona.

Pescadores

“Estamos en resistencia ante los daños tan grandes que nos están haciendo quitándonos recursos como el agua uno de nuestros tesoros más valiosos. ¿Qué vamos a cultivar ahora si no tenemos tierras, qué vamos a pescar ahora si nos están quitando y privatizando nuestros ríos?”.

Cafeteros

Saúl Quintero hace parte de la comunidad cafetera en el municipio del Agrado, y considera que el proyecto Hidroeléctrico es un atropello al Departamento y al Municipio.

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Las actividades económicas en el municipio del Agrado giran en torno a la siembra de cultivos como el cacao, el arroz y el café del cual obtienen el sustento 640 familias.

Sectores agrícolas

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Luis Eduardo Arguello, agricultor de la parte media donde va a quedar la represa comenta con cierta congoja que los desplazaron y los desapropiaron de sus parcelas. “Producíamos alimentos para el Huila”, dice.

“Les reclamo al estado y a los políticos que deciden el rumbo del país, ya que ellos deberían respaldarnos y no permitir que extranjeros exploten nuestros recursos y desapropien de sus tierras a las comunidades huilenses”, agrega.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Las comunidades realizaron un plantón ante el Palacio de Justicia el pasado viernes 14 de febrero exigiendo el cumplimiento del fallo de la corte y ante los últimos hechos que se han presentado en la zona del Quimbo con el rompimiento de uno de los diques.