El consumo de sustancias psicoactivas es una realidad en la Universidad del Surcolombiano. Para estudiarlo y afrontarlo la administración de la institución ha establecido, mediante el Acuerdo 010 del 2010, la política de drogas, adoptada bajo el modelo de la Política Nacional para la Reducción del Consumo de Sustancias Psicoactivas y su Impacto. (Ver Política Nacional)

La implementación de la estrategia es adelantada desde el año 2010 por Bienestar Universitario en cooperación con la Facultad de Salud y el Programa de Psicología, con un rubro de 130 millones de pesos.

Aun así, el último diagnóstico realizado por el Comité demuestra la poca efectividad de la estrategia hasta el momento. El cual, visto a la luz del II Estudio Epidemiológico Andino sobre Consumo de Drogas en la Población Universitaria. Informe Regional, 2012 realizado en Bolivia, Ecuador, Perú y Colombia, y de cual hizo parte la Universidad Surcolombiana, demuestra que el centro de educación superior tiene un consumo bastante problemático de bazuco y de éxtasis, sumado a la Marihuana. (Ver Estudio)

Desde el año 2012 se abrió el debate público en la Universidad, evidenciando que el tráfico y consumo de estupefacientes es una de las problemática más sensibles que vive la comunidad.

El 5 de mayo de ese año se realizó un foro abierto en las ágoras de la Universidad donde diferentes miembros de la comunidad expusieron diversos puntos de vista y consideraciones al respecto. La iniciativa se concretó luego de que un grupo de estudiantes de los programas de Derecho, Contaduría y Economía de la jornada nocturna acudieron al sitio conocido como “la Plaza Jaime Garzón”, donde regularmente están los consumidores de drogas, principalmente de marihuana. Su objetivo era sacar a los estudiantes que al consumir marihuana afectaban con el humo las clases. En su momento el Vicerrector Administrativo medio.

Las propuestas

El detonante principal de la controversia sobre el consumo sin lugar a duda ha sido el espacio. Los estudiantes consumidores se han “tomado” lugares circunvecinos a los bloques de salones donde se imparten clases y funcionan oficinas. Al considerarse como un aspecto central de la situación los consumidores han optado por proponer a la administración la habilitación de un parque bosque temático con algunas construcciones tipo maloca donde puedan pernotar durante estas prácticas y desde el cual puedan gestar alternativas académicas.

También, han planteado a las facultades el desarrollo de actividades entorno al tema, con la asistencia de monitores “cannabicos”. Aprovechando las potencialidades que existen en las diferentes carreras, esperan que se impartan cátedras alternas, extracurriculares en torno a las artes, que generen convivencia en el espacio.

Las salidas además han sido presentadas ante el comité de especialistas en prevención del consumo y ya se han adelantado los primeros diálogos al respecto.

Para Javier Mayorga Díaz el hecho de fumar y generar ruido en el espacio de la plaza Jaime es solamente una posibilidad de protesta ya que este espacio ha sido un lugar marginado.

¿Cuáles son las miradas y alternativas que consideran los candidatos a la rectoría frente al consumo de marihuana en la universidad?

El objetivo de la comunidad universitaria es poder construir desde las diversas posturas una salida al tema de la droga y sus problemáticas. Es por ello que conocer las posturas de los aspirantes a rector se considera fundamental a la hora de organizar y desarrollar el Foro: Miradas y alternativas al consumo de marihuana en la universidad, el día 05 de marzo del presente año (2014).

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

El Profesor y candidato a la rectoría Gustavo Briñez considera que no hay razón para ninguna clase de estigmatización desde pensamientos conservadores y retrógrados, cree que es necesaria la dignificación de los espacios y un manejo digno de los mismos que incluya los derechos de los consumidores y de los no consumidores para evitar que se sigan presentando conflictos que afectan a toda la comunidad universitaria.

Para él, las alternativas deben darse desde una dimensión incluyente y con una mirada múltiple a la realidad de la droga en el Alma Máter.

Por su parte el Profesor y aspirante a la rectoría Pedro Reyes, ha manifestado que la solución al problema está en el camino del acompañamiento psicosocial a los estudiantes consumidores.

El candidato Reyes no asistió al Foro en desacuerdo con el lugar de realización, considerando que se interpretaría como una legitimización para el consumo en el sitio conocido como “La Plaza Jaime Garzón”. Su propuesta era que el diálogo se hiciera en las Ágoras. Los organizadores no aceptaron argumentando que “La Plaza” es el escenario central de la problemática.

La postura de los docentes

El sociólogo Aldemar Macías afirma que la guerra contra las drogas ha sido un fracaso en toda la historia de la humanidad, lo que han promovido esas guerras es la consolidación de carteles mafiosos. En el siglo XlX era ilegal el consumo de alcohol y al igual surgieron las mafias, finalmente la sociedad opto por legalizarlo y se acabo el poder mafioso y la criminalidad que generan estos tipos de estructuras.

“Colombia ha pagado un costo muy elevado por todo ese fenómeno criminal que ha generado el narcotráfico, por ello se ha abierto el debate a nivel mundial de si frente al fracaso de la lucha contra las drogas debe abrirse la posibilidad de la legalización”, sostiene.

Además, subraya como positivo, el hecho de que en algunos países ya se hayan dado casos de legalización de la marihuana con fines Terapéuticos y recreativos, y que en Colombia se legalizara la dosis personal, aunque se encuentra frente al dilema de los derechos de los consumidores y de los no consumidores.

(Escuchar audio)

El Jefe de programa de ciencia política Luis Fernando Pacheco es claro al señalar que el aspecto central de la problemática de las drogas en la USCO, especialmente el consumo de Marihuana, no es el consumo o no consumo es el mínimo respeto, el dialogo y los espacios. Agrega que la Universidad debe definir un plan de ordenamiento territorial serio que considere estas prácticas.

“El problema no es el consumo, el trasfondo para mi es que se han creado una serie de actividades lúdicas, pero no se han manejado los espacios. Si esto continua, como propuesta para el próximo rector es la suspensión de las clases en determinados horarios en los bloques cercanos a la plaza Jaime donde se consumen sustancias psicoactivas por qué no se puede realizar las clases”.

Al respecto la profesora Luz Marina López Pinzón, Coordinadora de Deportes indica. (Escuchar audio)

El profesor Julian Vanegaz del Programa de Psicología, desde su papel como miembro del Comité de Especialistas de Prevención del Consumo, cree que jamás como académico y menos como psicólogo podría llegar a segregar, desplazar o estigmatizar cualquier manifestación humana diferente, pues cada quien tiene derecho a hacer lo que le parezca. Aun así, no comparte que se impongan ciertas lógicas de irrespeto a la convivencia.

“Con la marihuana en la Universidad no se tiene un problema de consumo de drogas sino un problema de convivencia”, sostiene con base en los estudios realizados entre 2009 y 2013.

¿Y qué dicen los estudiantes?

Los malestares entre los estudiantes no consumidores frente a la situación son permanentes. Aun así en su mayoría consideran que no se trata de animalizar, destruir, excluir, ni estigmatizar a la comunidad consumidora. Quieren una universidad incluyente donde todos tengan un espacio, donde puedan oír las posturas de una manera civilizada y humana.

“La problemática que nos ocupa merece una serie de miradas múltiples, no una mirada única y singular”

(Escuchar audio estudiante)

Melquin Enrique Arevalo, estudiante de Literatura, señala que si la Universidad como institución social está destinada a dar alternativas para la solución de los problemas que aqueja la sociedad, por ende, ante una de las situaciones más álgidas: la descomposición social y el mal uso del Cannabis sativa, es pertienente que la institución aborde los casos; por ende, su interrogante es: ¿porque la Universidad no se ha sentado a reflexionar las causas de estos fenómenos? Y cree, como respuesta, que la USCO no ha sido capaz de generar diversas alternativas a la solución del problema en donde, cree, no solamente se deberá incluir la visión de que los consumidores de Cannabis son enfermos que no tienen un consuelo emocional o que no tienen una fortaleza espiritual.

Según el informe de Fabrizio Hochschild, Coordinador residente de la ONU en Colombia, la prevalencia de coca en el país está por encima del consumo mundial. Colombia es la primera en consumo de los países andinos. El consumo de drogas aumentó en el último año, especialmente entre universitarios colombianos.