Se fue Nidia, ¿quién debe llegar?

Por: Luis Humberto Perdomo Romero, estudiante de Ciencia Política de la Usco

Luis Humberto Perdomo

Hace un mes, casi un año exacto después de la posesión de la profesora Nidia Guzmán como Rectora de la Universidad Surcolombiana, el Consejo de Estado declaró la nulidad de su designación por parte del Consejo Superior Universitario, después de haber ganado en la Consulta Estamentaria del 27 de septiembre de 2018.

 – ¡Están violando la autonomía universitaria! – exclamó la rectora.

¡Te Amo USCO!, respondieron quienes habían sido contratados en su administración, pues, primero se cortarían un brazo antes que dejar hundir a quién les concedió el puesto de trabajo. 

 ¿Quién tiene la responsabilidad en el asunto? ¿Cuáles son las consecuencias de esto? ¿Cuál es nuestro papel como estudiantes? Para esto es necesario problematizar la democracia universitaria que hemos construido en nuestro claustro académico, entendida desde el Proyecto Educativo Universitario (PEU) como la participación deliberativa de los estamentos para la toma de decisiones.

Empecemos por preguntar: ¿qué decisiones se toman? Y, además, ¿quién toma las decisiones? Compañeros(as) estudiantes: ¿les consultan decisiones importantes como la designación de decanos? En el caso de designación de Rector(a), ¿la terna y la consulta estamentaria son suficientes para apelar a una democracia universitaria? O, por el contrario, ¿son insuficientes por la incidencia desequilibrada de los estamentos? Cuestionando textualmente el principio democrático del PEU, ¿Hay un ejercicio del poder que reconoce y garantice las libertades individuales, la igualdad en derechos y oportunidades y las diferencias multiculturales?

En 1918, en Argentina se marcó un hito para las Universidades en América Latina, que trasciende hasta nuestros días, pues debido a la movilización estudiantil por la Reforma Universitaria, la democratización de las universidades se convierte en la bandera del movimiento estudiantil para solicitar y proteger más adelante conductas en la toma de decisiones, partiendo del cogobierno y la autonomía universitaria. La democracia entendida como un ejercicio permanente en el que participan los actores que crean y recrean la Universidad, lo que en últimas se refiere a que la comunidad construye universidad, se organiza y ejerce el poder para tomar decisiones en función de sus necesidades.

En la Universidad Surcolombiana, el principal órgano de gobierno y decisión es el Consejo Superior Universitario, pues, este designa rector(a), nombra decano(a) para las facultades, aprueba el presupuesto de la universidad y la oferta académica, entre otras funciones que estatutariamente desarrolla. Precisamente, estas decisiones que toma el CSU en ocasiones han estado en contravía de las opiniones de los estamentos estudiantil y docente, al punto de constituirse en abusos de poder.  Así ocurrió, por ejemplo, con el viciado proceso de designación de la terna para elección de Rector(a) que se desarrolló en 2018, o la desatención a la solicitud de una sesión ampliada de ese organismo que por estos días han reclamado estudiantes y docentes, o la designación de rector encargado de espaldas a la discusión pública, o la aprobación de un calendario electoral restrictivo para la elección de rector(a) en propiedad con participación de los estamentos de la Universidad.

El próximo año -2020- habrá nuevamente designación de rector(a) en propiedad. Lo primero sería plantear el anhelo de que la elección recaiga en una persona con trayectoria en investigación, amplia experiencia académica y administrativa (los requisitos estatutarios), y sobre todo que no termine siendo un subordinado de los políticos del departamento. Además, es necesario elegir una persona que genere las condiciones para el desarrollo de una Constituyente Universitaria y la reforma al mecanismo de elección de rector(a).

¿Será posible? Para empezar el Consejo Superior Universitario sesionará en enero de 2020 para la selección de la terna ¿Nuevamente en vacaciones? Asumiendo que esta preocupación no despierta ningún tipo de inquietud entre algunos miembros del Consejo Superior Universitario, quienes no propenden por la democracia universitaria, se tomará (aparentemente) la decisión nuevamente entre nueve personas cuando el nivel de control por parte de los actores de la Universidad es mínimo por el periodo de vacaciones. La discusión sobre la designación de directivas ha sido y seguirá siendo un asunto de intensa controversia en muchas universidades del país.

Por esto, como parte de la comunidad estudiantil debemos asumir esta situación política y administrativa de la Universidad con una postura crítica que ponga en discusión algunos elementos importantes. Primero, la Reforma al mecanismo de designación de rector con el propósito de incrementar la participación estudiantil, para esto es necesario cuestionar la pertinencia de la terna o en su defecto la eliminación de esta para que quienes cumplan con los requisitos pasen directamente a consulta estamentaria. Por otro lado, la ponderación de los estamentos en la votación de la consulta debe aumentar la incidencia de la participación estudiantil, con el propósito de equilibrar la votación proporcionalmente al total de la población total, pues en la normatividad vigente el voto de un docente es el equivalente al de doce estudiantes.

Segundo, es necesario establecer una metodología clara para el desarrollo de la Constituyente Universitaria, para que esta actualice y reforme un grueso de estatutos en la Universidad que hoy no responden a la realidad concreta que tenemos. Así como generar espacios de debate y análisis en perspectiva de pasado, presente y futuro, para revisar el desarrollo de los ejes misionales (formación, investigación y proyección social) que tiene la Universidad Surcolombiana

Tercero, que el pliego de exigencias local que se desarrolló en el marco del paro universitario nacional del año pasado siga su curso en la Mesa de Concertación Local para que se materialicen dichas exigencias. Para lo cual debe haber un claro compromiso por parte de la administración entrante y por supuesto de estudiantes y docentes.

Para concluir, una invitación a los lectores: conozcamos los(as) 19 candidatos(as) que están inscritos hasta el momento ¿Cuál es su trayectoria de vida? ¿Qué experiencia administrativa tienen? ¿Qué proyecto de Universidad dejan entrever sus propuestas? ¿Cómo desarrollarán en sus programas de gobierno la idea de democracia universitaria? ¿Cuáles son sus vínculos con la clase política del Departamento?

Nota del editor: Iniciamos con este texto una serie de colaboraciones de diversos líderes universitarios sobre la compleja coyuntura institucional de la Usco y el proceso de consulta estamentaria. El texto de Luis Humberto Perdomo expresa la opinión personal suya como estudiante universitario y no compromete la posición editorial del periódico Suregión, la cual se expresará a través de artículos editoriales firmados por su Editor General.

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